Posted by Walterio | Posted in | Posted on 3/31/2009 12:00:00 a. m.

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SILENTE

Posted by Walterio | Posted in , , , | Posted on 3/14/2009 11:00:00 p. m.

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Las aguas comienzan a poblarse con los peces ocres del otoño que carolinos, plátanos y álamos van liberando desde la ribera.
 
Algunos turistas de marzo emprenden los últimos preparativos para que sus casas hibernen con los postigos cerrados.
 
El caudal se ralentiza, refracta la luz dorada y convoca el zumbido celeste de las libélulas agonizantes...
 
 
En silencio, el Anisacate se toma vacaciones, marcha en busca de sus hermanos fluviales que jamás conocerán el esplendor del océano pero que sin embargo se derramarán en el asombro salado del mediterráneo Mar de Ansenuza, donde serán coronados con las plumas de los flamencos…
 
El sol caerá sobre el horizonte de la gran laguna del norte cordobés, y volverá a emerger para que el próximo verano, las aguas regresen a Paravachasca, la tierra donde nacen las tormentas…
 

ESTADÍA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 3/06/2009 12:00:00 a. m.

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De niños, “El viejo de la bolsa” bien podía ser para quienes disfrutábamos del verano en el río, simplemente “el viejo de La Bolsa”, algún habitante entrado en años de la zona y sin ninguna intención de secuestro ante nuestra resistencia por la sopa. Y es que ese nombre tan curioso para una de las villas ribereñas, con sus calles abovedadas por plátanos, eucaliptos y castaños era apenas una interpretación del dibujo que traza cierta curva del Anisacate que por poco no se anuda así mismo, luego de circunvalar un par de cerros.
 
.Hotel Sorrento    “La Bolsa”    Alta Gracia
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Mi gran Maestro:

Aquí vivo ¡Cómo humillo!

Tan feliz como si hubiera estrangulado al chivo.

Ya comentaremos todo a mi regreso acotándole que siempre tengo presente la gravedad de su consejo, cuando me repetía que el casamiento me iba a caer muy bien. Hasta ahora es maravilloso. Saludos a tu Señora y un beso a la Nena, te abraza Eugenio.

Pasar unos días en “La Bolsa” no nos representaba ni a nosotros, ni a los turistas, ninguna penitencia…
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