EMOCIÓN

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/30/2011 12:00:00 a. m.

8


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Algún fin de año del pasado…
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“Sentado al borde del calicanto, me asomo buscando un indicio del porvenir en el cielo reflejado por el tajamar.
 
Habré de adelantarme un poco en el tiempo, para poder enviar mi retrato a un futuro más distante, con las palabras que la luz escribió sobre el agua:
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Mi corazón seguirá trazando el perfil de estas sierras amadas y posiblemente, paute el derrotero de las sombras proyectadas por aquellos muros condenados a la destrucción.
 
Mi corazón continuará dibujando estrellas y flores en las baldosas calcáreas, recortará los lambrequines para el encaje arácnido del abandono y el suspiro del viento.
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Mi corazón, se empeñará en latir los paisajes afectivos de Altaria, aunque tarde o temprano, se vuelva un puñado de cenizas en la superficie del tajamar…”
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Crónicas de un altariano.

TORCIDA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/28/2011 12:00:00 a. m.

4

La fama de Pisa alimentó los correos del mundo con postales que retratan la legendaria inestabilidad de su campanario:
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La accidental inestabilidad de un fotógrafo, creó para el desconcierto de quienes recibieron esta tarjeta altagraciense una nueva víctima arquitectónica de la estática:
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.......................Alta Gracia 23/2/55
Queridos tíos:
.......................reciban Uds. un recuerdo
de estos lugares y un cariñoso
Saludo
............Carlos
.......................Agustín
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Inclinados a repetir en cada reunión familiar, el asombro causado por visitar la Torre de Pisa, los tíos de Carlos y Agustín se quedan sin palabras ante una fotografía coloreada del Reloj Público de Alta Gracia…

NATALES

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/23/2011 12:00:00 a. m.

10


Nacer y crecer desde las piedras altarianas, perdurar o decolorarse bajo el sol que iluminará los milagros del futuro...
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Detalle de la Virgen de la Piedra Alta Gracia
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Querido Papá:
Feliz Navidad y un próspero
Año Nuevo le desean
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Anita y Felicitas
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Empeñarse en desgranar el silencio que el presente impone al pasado, con el insulto del olvido…
Sostener la fragilidad de la palabra que arropa los afectos y replegarse en la serenidad que el tiempo pueda ofrecernos, a pesar de tanta oscuridad.
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Tema: Apolo is gone. Starbuck returns. Richard GIbbs.

ALEJADA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/09/2011 12:00:00 a. m.

6

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Alta Gracia, Dicbre 9/46
Estimado amigo Tainman:
......................Alejada un poco de la
monotonía de todos los días, de los
libros y de otras muchas cosas… en un
ambiente de paz quietud… cordialidad
y sobre todo belleza estupenda, hago llegar
a Ud. mis mejores y sinceros saludos.
.................................................Juanita
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Segundo Paredón – ALTA GRACIA

Esta vez… el pasado, ha enviado inesperadamente una imagen del presente: las cascadas secas de Paravachasca.
 
Seguiremos esperando la postal antigua que anticipe un futuro mejor para los arroyos serranos:
 
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RUINOSA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/07/2011 12:00:00 a. m.

4

En Alta Gracia, siempre sobraron casonas deshabitadas para que los niños organizaran cacerías de fantasmas durante las veraniegas noches de luna llena.
 
El dibujo caprichoso de las sombras, los sonidos misteriosos del viento, los saltos y maullidos de un gato mimetizado en la oscuridad del follaje, las risas distantes, colándose por los postigos destartalados y por sobre todo el pasado, ese tiempo lejano de moribundos escondidos en los altillos y jardines de invierno…
.
 
Una trama de abandono dispuesta para las leyendas infantiles y la infinita codicia de los adultos:
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Diario La Voz del Interior, Jueves 10 de mayo de 2007
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Cuesta comprender el presente de una bella mansión que resistió incendios y vándalos, al descubrirla casi al margen izquierdo de una postal, editada en la primera década del SXX para retratar la elegancia de la Villa Carlos Pellegrini:
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Recuerdo de Alta Gracia – Avenida de los Chalets. Villa Pellegrini.
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Sr. Juan B Ithurralde y flia
Calle Paysandú y Yi
Casa Ithurralde
Montevideo
R.O.
Desde estos pintorescos
lugares envío en
nombre de todos los
míos un sin número
de saludos afectuosos
muchos besitos a los nenes.
Mil afectos de Zulema
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Pero el pintoresquismo y el resplandor sucumbieron ante la decadencia que los espectros necesitan para fundar su propia ciudad:
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Periódico Resumen

REMANSO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/02/2011 12:00:00 a. m.

4

Seguramente, el Anisacate comenzó a ondularse entre los cerros mucho antes que un ser humano pudiera tener conciencia de su rebeldía, aguardando con fluvial paciencia, la conquista de sus riberas.
 
.(Huellas húmedas dibujadas en las piedras, pequeñas manos modelando efímeros castillos de arena…
Cuerpos desnudos entregados a la lujuria que la corriente propone bajo el vaivén del follaje serrano…
Aterciopelados duraznos mordidos a pesar de la protesta de las chicharras o el nudo venenoso de la yarará…)
 
Nombres pequeños para paisajes íntimos, laderas abruptas para encabalgar chalecitos blancos de tejas coloradas y balcones de madera. Jardines empeperinados y enredados de jazmines y coníferas intrusas que no alcanzan a competir con la masculina imponencia de los talas y algarrobos…
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Paisaje en La Serranita Alta Gracia
 
La Serranita, todavía se imbrica entre calles pedregosas y la memoria destructiva de las crecientes, la infancia de miles de porteños explorando la penumbra salvaje de un río cuyas distantes curvas albergó la desnudez perfecta de un lobizón y su amada, envió desde su quebrada germinal a los cóndores más aventureros para reconocer la verde extensión donde el inquieto río de Paravachascha, finalmente halla su calma…
 .
BALNEARIO LA SERRANITA Alta Gracia
.

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La Serranita 16-1-66

Sra Cristina P. de Martín
Querida mamá: Te escribo desde las sierras
de Córdoba en la que estaremos más o menos un
mes. Es un lugar muy lindo con el río a
dos cuadras. La semana que viene se nos
reunirán los abuelos y juntos comenzaremos
a hacer excursiones. Estamos a 5 km de
Alta Gracia. Reciban besos de Tita y la demás
familia.
.
El Tajamar                   Alta Gracia
 
Mientras tanto… la jesuítica astucia de una estancia, le birla desde el Chicam Toltina al Anisacate, un poco de su transparencia, para que Ansenuza llore menos lágrimas saladas, y el corazón de Altaria continúe ilusionándose con el pacífico reflejo de un mar dulce atajado entre calicantos…

ESTIMAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/25/2011 12:00:00 a. m.

6

Me he acostumbrado a descubrir en el reverso de las postales, la huella que la soledad deja en los lazos de una cursiva.
 
La formalidad arropa el afecto, señala la distancia y enumera con cierta melancolía, las voces ausentes que ayudarían a sanar las heridas del alma…

 


Avellaneda
F.C.C.C.
Amigo muy estimado Humberto:
Desde
te envío un saludo afectuoso, del cual
tu arás partícipe a toda tu estimada familia.
estaré aquí hasta el 25
Mi salud mejora. Nostalgia del lugar
abandonado de los amigos que constituyeron
como mi hogar, fastídiame
a veces con sus recuerdos tristes, pero
la esperanza de días mejores me
anima y alienta. A cada uno de mis
muchachos que veas, le daras un abrazo mío
A Caggiano


Un verano de milnovescientos y pico
 
Llegará el día en que Alta Gracia idealizará su historia por los apellidos ilustres y las visitas distinguidas, olvidando la melancolía de los enfermos solitarios que hoy veo pasear llenando sus pulmones con el aire milagroso de las sierras.
En Altaria, no habrá espacio para el dolor y el abandono…
 
Crónicas de un altariano

ARRIBOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/18/2011 12:00:00 a. m.

6

Apenas pudo concentrarse en el libro que había seleccionado para el viaje, la uniforme continuidad de los sembradíos más allá de la ventanilla, ejercía sobre ella una atracción mayor que aquellas palabras iniciales:

“Siempre es posible esperar del tiempo respuestas a las incógnitas suscitadas en el pasado, el futuro podrá ofrecerse como una ventana al paisaje de las certezas. En tanto nuestras vidas continúen su marcha dejando atrás los recintos silenciosos de la duda y el fracaso, nunca será tarde para descorrer las cortinas y abrir los postigos con júbilo…”

Dudaba que a través del cristal pudiera identificar entre los surcos, la señal que aprobaba su decisión, por lo pronto le quedaban tantos kilómetros como páginas por sufrir al protagonista de su aburrida novela.

Si aceleraba los preparativos, alcanzaría el tren que seguramente llegaría al mediodía. Miró a su alrededor, comprobó que todo estuviera en orden y de pie frente al espejo buscó en sus ojos azulados, algún rastro que lo delatara. Todo lo que a partir de ese instante comenzara a sucederle, quizás quedaría en manos de una red de casualidades: un descuido, la habitual distracción local de las instituciones públicas. Estaba decidido a reescribir cada carilla de su tormentoso diario, pero para ello necesitaba huir de la empecinada soledad de los excesos y desvaríos, intentando compartir por primera vez, el reposo de un hogar. Nunca antes se había planteado el amor como una opción y aquello que por muchos años le había parecido un decadente lugar común, se presentó como su alternativa redentora.

En el coche comedor pudo disfrutar de una infusión reconfortante que la sacó de sus cavilaciones al ponerla al alcance de las miradas ajenas. Dos elegantes damas, luciendo elaborados sombreros la saludaron al pasar por su mesa, ella respondió con una discreta reverencia a pesar de sospechar que tras el protocolo, sus cabezas emperifolladas se inclinarían escandalizadas en el vagón siguiente, comentando su viaje solitario a tierras cordobesas. Hacía tiempo que las habladurías no la inquietaban, su postura frente a la sociedad porteña había transgredido todas las convenciones, desde el día en que se propuso realizar estudios superiores que siempre habían estado reservados para los hombres. Desde su cultivado intelecto, podía comprender el limitado mundo de aquellas mujeres condenadas a un maternal y frívolo devenir.

Abandonó su cuarto con sigilo, por suerte la estación quedaba muy cerca, le sorprendió que la gente en la calle apenas reparara en su presencia. Típico prejuicio de extranjero que pretende ser el centro de las miradas pueblerinas, pero instantáneamente recordó que el Sierras Hotel había acostumbrado a esa gente a los visitantes conspicuos, de doble apellido o sangre real. El carecía de esos atributos, pero sus rasgos caucásicos, lo alejaban de cualquier posibilidad de mímesis con el paisaje humano de Alta Gracia.

Descendió por la vereda soleada y en la penúltima esquina antes de llegar a destino, un linyera le interrumpió el paso. Sobresaltado buscó entre sus bolsillos un puñado de monedas que giraron como minúsculos trompos dorados en la palma encallecida del menesteroso que lo apuñaló con una venenosa mirada de reconocimiento.

El horizonte comenzó a ondularse, la agitación entre los pasajeros era una prueba de que el destino se acercaba descontando durmientes entre los rieles. Pronto tendría con quien comentar sus impresiones sobre el viaje en tren, sabía que la esperaban en la estación con el entusiasmo renovado que prometía una vida nueva. Estaba preparada para demostrar en Alta Gracia, aquello que en la Capital le fuera negado.

 
Apresuró el paso y llegó al andén, le pareció extraño no encontrarse con la actividad propia que precede al ingreso de un tren, temió que sus cálculos hubieran estado desacertados, que algún inconveniente se presentara en el trayecto. Un escalofrío lo paralizó al imaginar que todos sus propósitos podían malograrse por culpa de un error de horarios, entonces advirtió que el viejo reloj de la estación, estaba detenido y que las vías se hallaban cubiertas por la maleza.

Un amistoso grupo de sonrisas le dio la bienvenida, la comitiva del Sanatorio Pattin la aguardaba con respeto. Esa misma tarde ocuparía su puesto de doctora especializada en enfermedades pulmonares.

Un escuadrón lo rodeó en la estación abandonada, el dato aportado por el linyera había sido certero. Esa misma tarde los medios informaron sobre la detención de un contrabandista, mientras esperaba un tren para huir que jamás llegaría...

 

IRONÍAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/11/2011 11:11:00 a. m.

4


¡Mi querida Hijita!
Yo te mandé una carta
y telegrama y no recibí
tuya. Como te va como
te portas y sentis?
Hoy sacamos fotos y voy
a mandarte. Ayer estuvimos
en Sierras Hotel y ya
ga nos había un consierto
Pero nosotros mas reimos
del maestro que escuchamos
la música reimos
tanto que teníamos miedo
que nos hechen. La noche
pasé mal Jorge te escribió
porque le salió toda
la piel en la colita por
andar 2 horas al caballo.
Vi a Hilda ella piensa
que ustedes vinieron también.
Bueno mi querida te mando
muchos cariños. Tu mama

PAISAJE EN “LA ISLA” – ALTA GRACIA

RINALDI

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/04/2011 12:00:00 a. m.

14



Atilio creía que las aparatosas cámaras de fotos, ejercían en los perros la misma atracción que las ruedas de carros, jardineras, sulkis y automóviles. Contaba en su archivo, decenas de negativos de cristal donde un peludo intruso acaparaba todo el interés y simpatía de quienes luego recibían la postal o la fotografía encargada.

La pequeña aldea serrana estaba llena de pulgosos callejeros, flacos mendigos de las pensiones y hoteles, que nunca se cruzaban con los aristocráticos caniches traídos desde Buenos Aires, eternamente acariciados por manos enguantadas y enjoyadas, mascotas que hasta contaban en ciertos lugares como el Hotel Eden de La Falda, con un cementerio…
 
Frente a la casona de Villa Carlos Pellegrini, Atilio dispuso su equipo como siempre y cuando hundió la cabeza bajo el manto protector de la cámara, sucedió lo habitual, un ladrido lo hizo trastabillar enredándose con el fuelle. Despeinado pegó un grito en un vano intento por espantar a la perrita que le meneaba la cola con intenciones amistosas, buscó en sus bolsillos y encontró el alfeñique que unos minutos antes le había convidado la propietaria que le encargara el trabajo.
 
Con asombrosa precisión, atrapó la dulce ofrenda en el aire y se echó a sus pies para mordisquearla, distracción que Atilio aprovechó para volver a intentar una toma de los balaustres, lambrequines y palmeras.
 
En el momento preciso en que el diafragma parpadeaba atrapando la luz y el tiempo, alcanzó a ver que su fortuita compañera también había decidido posar para la posteridad, pero al abandonar la penumbra del paño algo contrariado por la intromisión, se dio cuenta que la traviesa ya no estaba en la vereda. Dio unos pasos, miró a su alrededor y no hubo manera de encontrarla. El alfeñique yacía en la tierra, húmedo de ausencia…
 
 
No tenía idea en dónde se encontraba, tenía la sensación de haber hecho un largo viaje y a gran velocidad. Sentía frío y todo a su alrededor resultaba terriblemente extraño. Oía palabras desconocidas y en su lengua perduraba el rústico sabor de la caña de azúcar…
 
Manos enguantadas, muy distintas a las que mimaban a los caniches y malteses hospedados en el Sierras Hotel, la atraparon con firmeza y la llevaron a un sitio donde se sintió muy confundida porque unos hombres poco amistosos le decían Kudryavka otros Zhuchka o Limonchik hasta que todos se pusieron de acuerdo en llamarla LAIKA.

 
Un 3 de noviembre de 1957, los rusos enlataban a una perrita callejera en el Sputnik 1 por la humana vanidad de conquistar el cielo, pero a las pocas horas su canino corazón se volvió polvo estelar.
Desde entonces… algunos imaginamos que en el oscuro silencio del espacio, sus ladridos quiebran las reglas de la física para vigilar nuestro cósmico devenir.
 
  
Desde la idealizada Altaria, los fotógrafos del cielo la siguen buscando, para que retorne a sus calles…

ORACIÓN

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/28/2011 12:00:00 a. m.

4

Sra
Jacinta R. Insaurralde
Luis Viale 3253
Buenos Aires

Queridos papá, mamá y Tita

A esta virgen
pediré por la felicidad
de Uds.
a quien envío
un millón de besos
y las mejores noticias:
me encuentro perfectamente
7/1/933
………Angélica

Recuerdo de Alta Gracia
La Gruta Virgen de Lourdes

Enero de mil novescientos treinta y pico
 
La devoción entreteje súplicas y gratitudes bajo el tapiz que un manto de espinas y peperina tramó en los serranos confines del silencio.
 
El lenguaje de la fe, consumiendo la carne de las velas, colmando de estrellas los morteros comenchingones desbordados por la lluvia, horadando el tiempo con sílabas que reproducen el dolor y la soledad de quién sabe cuántos corazones ansiosos por hallar un pacífico estado de alta gracia.
 
Crónicas de un altariano.

MOMENTO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/21/2011 12:00:00 a. m.

2

Recuerdo que a los cinco años, en una ronda del jardín de infantes, el sol de la tarde me deslumbró y mi frente fue a dar contra aquellas baldosas de grava que cubrían la huella donde décadas pasadas se escalonaba el pedestal que sostenía el busto de Don Manuel.
 
Desde entonces... volví a tropezar varias veces y más recientemente por culpa de las piezas de pórfido mal colocadas. 

 
Cruzando las diagonales de la Plaza Solares, viendo a las agujas del Reloj Público trazar sus círculos, la vida también se encargó de atravesarme con un sendero empedrado de porfías.

ERRANTE

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/14/2011 12:00:00 a. m.

4

Si hubo un personaje de nuestra historia, que fue desalojado una y otra vez de su propia casa, ese fue Don José Manuel Solares, cuya voluntad permitiera que la Estancia Jesuítica de Alta Gracia, fuera la única que a su alrededor gestara una ciudad.
 
Su modesto busto recorrió todos los rincones de la plaza que debería honrar su memoria con un lirismo que hoy está ausente de los rígidos planos de hormigón que la contienen y la intrusa textura del pórfido, que jamás emergió del corazón rocoso de Paravachasca…

 
 
“Tras ser desmantelado, el busto de Solares tuvo un solitario deambular, primero fue ubicado a mitad de cuadra sobre la vereda que da a la Avenida Belgrano. Luego fue mudado al famoso cuatro y posteriormente desplazado a la esquina, cercana al edificio municipal. Inaugurado el nuevo relieve de la fuente, fue llevado al patio de la escuela que José Manuel Solares creara y que lleva su nombre. Actualmente se encuentra al costado derecho de la puerta de ingreso del mismo edificio. “

VIII Jornadas de Historia de los Pueblos de Paravachasca, Calamuchita y Xanaes
“La Plaza Solares de Alta Gracia con Corazón e Historia”
Ponencia presentada por:

Nilda Beatriz Moreschi
Museóloga.

Javier Rojo
Maestro Mayor de Obras.

Walter H. Villarreal
Arquitecto.

 

 
 
Diciembre de 2010
 
Para un viajero en el tiempo, resulta inexplicabe comprobar la injusta indiferencia que el futuro suele proyectar sobre algunas vidas.
 
En vísperas de la navidad, asisto con cierta desconfianza a la reinauguración de una plaza que supo ofrecerme el susurro de las gigantescas casuarinas, el compás marcial de una banda, el cortejo respetuoso del luto, la fé de incontables procesiones, la algarabía de los carnavales...
 
Desde una esquina, la imaginaria figura del escribano español que recibiera estos dominios comechingones, continua erguida sin objeciones sobre un pedestal lejano al original enclave de su Potrero de San Ignacio de Manresa. Busco entonces, en cada rincón de este páramo rocoso y descolorido, el perfil gentil de Solares, pero solo vuelvo a encontrarme con las dos tipas que hunden sus manos en el suelo, aguardando también su llegada.

Crónicas de un altariano

En pocos meses, la nueva y desangelada plaza, cumplirá un año con grietas, maltratos y la ausencia de nuestro Patriarca Serrano.


Nota: La fotografía a continuación de la postal de la plaza, se publica por gentileza del archivo histórico de la Escuela Manuel Solares.

MILAGRO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/07/2011 12:00:00 a. m.

4




Agua, como te deseo,
Agua, te miro y te quiero,
Agua, corriendo en el tiempo,
Agua, bailando en manos del sol.
Agua, sal de mi canilla,
quiero que me hagas cosquillas,
siempre, sonido sonriente,
dame, que es grande mi confusión.

Agua, cayendo del cielo,
Agua, con furia y sin freno,
lava todos mis recuerdos,
dame en tus hojas la bendición.
Guerras, amores y juegos
fuegos, relampagos, truenos
barcos, montañas y sueños,
TODO descansa en tu corazón.

Era clara, era vida, de mis manos se escurría.
Me besaba, me envolvía, pero siempre agua seguía,
amanecer, desnuda en tu ritual,
y así te encuentro, serena siempre
era clara, era vida, de mis manos se escurría.

Agua ya sabemos como eso es
Agua, hay uno y si hay dos no hay
dos sin tres.

Puede estar mas fría y dura que vos
puede deshacerse en ardiente vapor
dame, dame, dame, dame un poco de tu paz
que mi confusión es grande y así ya no puedo mas.

Ui ui uh, ui ui uh, la tierra es tierra de color azul...

Tema: Agua. Los Piojos


Primavera de dos mil once:

Anoche, el esperado retorno de la lluvia, desempolvó el agrietado corazón del Valle de Paravachasca y los brotes, finalmente lucieron por la mañana el postergado esplendor de su renacimiento.
El herido cuerpo de nuestro territorio, ha podido respirar por unas horas, humedecer sus raíces, desplegar sus paisajes encendiendo el color de las flores que pudieron derrotar a la sequía…
…y todos, desde el sueño, recuperamos la esperanza con la estampida de los truenos.

Crónicas de un altariano.



ORILLAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/04/2011 12:00:00 p. m.

4

Primavera de mil novescientos y pico:
 
Este río, de perezas y milagros, de comechingones y extranjeros, por siglos ha sabido preparar sus riberas para gritar sus urgencias estivales. 

Con sauces y durazneros dispuestos a imponerle al tiempo un derecho de paso entre las piedras y las elodeas, la fuerza vital del agua y la destrucción seguirá esculpiendo el paisaje, para que las postales leguen al futuro, la nostalgia salvaje de las crecientes perdidas.
 
Crónicas de un altariano.


Querido tío:
                       Estamos pasando unos
días muy lindos y vamos mañana
y tarde al río.
                       Muchos cariños
de papá, mamá y la abuela
Y un beso grandote de
                      Arlisito y Cristian
Llegamos el 25 a las 8hs 30’
 
Río Anisacate Alta Gracia



Una profunda tristeza me agrieta la piel, cuando desde el puente del río Anisacate, ya no puedo imaginar que los gitanos de Emir Kusturica, podrían entonar Ederlezi, para celebrar la llegada de la primavera.
 
Los huesos redondos de su cauce, descarnados de la furia acuática que otros años preparaba el esplendor de las vacaciones, se amontonan entre las secas legañas de sus algas muertas.

Si pudiera… le entregaría mi sangre, mis lágrimas, mi sudor… que también contienen el lejano rumor de su música, tan solo para volver a escucharlo cantar una vez más, antes de morir…

VISITAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/30/2011 12:00:00 a. m.

4

En el pasado, la cortesía edificó arcos que sustentaron amistades profundas y sólidas… 

 

Mártes, Octubre 30 1924 
Muy querido amigo: 
Al llegar el Domingo de entrada y sin dejarme 
respirar, me llevaron buenos amigos en 
excursión de automóbil, lo que me impidió en 
cumplir la visita a la Sra de Casaravilla
la que efectué ayer, siendo recibido muy amablemente 
habiendo observado la enferma en excelentes 
condiciones de salud, bien en aspecto 
general, muy animada y una vista clara indicios 
del beneficio de estas sierras. 
Mis sinceros recuerdos a su Señora, la Sra de Coll 
su hija Manuela, Elina. Recibe un cariñoso 
abrazo de su afectísimo, 
E. Mardesky 
 

En el pasado, las amistades tampoco renunciaron a la aventura... por una visita de cortesía.

INUSUAL

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/23/2011 12:00:00 a. m.

3

Mi nombre es Walter, Walter Hugo Villarreal y no he nacido bajo circunstancias inusuales como Benjamin Button… 


Sin embargo, en aquel sanatorio y a la misma hora, un amigo de mi padre debía recibir a una hija que nunca alcanzó a llorar. La tristeza de uno y la alegría del otro decidieron destinos impares que nunca habré de comprender…
 
 
Cuarenta y cinco años después, mi corazón serrano sigue estremeciéndose junto a los sauzales del Tajamar, continua sufriendo por la belleza desvanecida bajo la arrogancia de quienes creen que progresar es olvidar, persiste en descubrir los pliegues que la nostalgia ha dispuesto para quienes habitamos Alta Gracia desde Altaria y late al compás de una soledad recientemente inaugurada…

TERNURA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/16/2011 12:18:00 p. m.

26


 Sierras Hotel y Casino - Alta Gracia, F.C.C.A.

Si el fasto de Villa Carlos Pellegrini, se encargó de ocultar la tisis que un un escritor como Marcelo Peyret supo desenmascarar en su novela Alta Gracia, a unos kilómetros, en el Valle de Punilla, un escenario más modesto para el dolor enviaba sus postales de esperanza...
 
Cosquín (Sierras de Córdoba) Solarium del Sanatorio nacional.


Cosquín 8 de mayo de 1929

Recibe un abrazo 
de tu hermano
que te quiere 
y pórtate bien
con tu mamita
MANOLO

besitos del nene y Saludos de Jorge

Y si Altaria tuvo quien rescatara del olvido las penas de los menos pudientes, mientras en el Sierras Hotel se jugaba a interpretar "La Máscara de la Muerte Roja" de Poe, desde Cosquín, otro viajero del tiempo dedicó sus palabras a rescatar la soledad del pasado:
 
Sierras de Córdoba. Panorama de Cosquín.

Doña Parmenia: 
Se acuerda que le dije que mi hermana Leti llegaba en el tren de las cinco y Ud. me contestó que parecía que nos hubiéramos puesto de acuerdo porque había terminado de limpiar toda la pensión como si estuviera esperando visita. 

Ud. tenía razón, me pasé casi todo el invierno encerrada, después de volver del trabajo no salía, tejía toda la tarde y escuchaba radio. Tengo todo lo que le tejí a Leti guardado en unas cajas con ramitas de lavanda, estoy segura que a ella le van a gustar mucho los puntos que le hago. A fin de año se recibe de maestra y quiero que se venga a vivir conmigo.
 
Cosquín (Sierras de Córdoba). Calle Paraná con la Escuela Fiscal

Debe estar más alta, a lo mejor se le dio por teñirse de castaño claro o rubio como Ella, va a llegar en el tren de las cinco y seguro que me va a traer un traje a lo “Dibito” ,  zapatos pulsera rojos con plataformas, un perfume y la redecilla para el pelo, que acá no la pude encontrar, me voy a poder hacer ese peinado que usa Ella, con el rodete recogido en la red. Debe estar más rellenita, cuando vino hace dos años casi no quería comer, le tuve que comprar plato y cubiertos nuevos y también taza porque extrañaba las de allá, no me lo dijo pero yo me di cuenta. Eso la animó un poco y empezó a comer algo más, tomaba sol a la siesta, quería tener abierta todo el tiempo la pieza para que se ventilara, leía y caminaba mucho pasando el cementerio porque juntaba tomillo y ahí crece grandecito, pero lo que más le gustaba era la peperina y los hongos, y las piedras. Me esperaba con la comida lista, esas vacaciones de julio fueron tan lindas. Siempre me escribe y me manda las revistas que me gustan. Va a venir en el tren de las cinco y seguro que se va a bajar por el vagón de cola y va a saludar como Ella y cuando la vea me va parecer que me tira plata y regalos igual que Ella. Si hasta me compre el “Primo” porque Leti no sabía prender el carbón y le tenía que pedir a Ud. que la ayudara, al “Primo” hay ponerle alcohol con una alcucita y después darle bomba, la comida se hace enseguidita, cuando lo prendamos de noche le voy a decir que apaguemos la luz para ver como se hace la comida con la llamita celeste mientras escuchamos algún tango en la radio. Cuando la vea aparecer del tren le voy a decir “Señorita Maestra” porque ya casi está recibida, le faltan cuatro meses. 

 Sanatorio Nacional Bialet Massé F.C.C.N.A.

Le dije que cuando pase por los hospitales no mire, se ven caras tristes, yo las vi durante casi siete años, extrañaba a mi familia, las chicas, el barrio. Leti siempre fue sana como yo hasta que me enfermé. El día que subí al tren sanitario para venirme a las sierras Leti se quería subir, quería acostarse en el camarote, me quería abrazar, darme un beso, yo también, pero no la dejamos, se quedó llorando al lado de mamá y diciéndome chau con la mano. Le compré a Leti dos chiquizuelas de diez centavos, son bien gruesas, que las cocine como ella quiera, para mí es lo mismo, le gustaba ir al mercado, se entretenía viendo como algunos caracoles se escapan del canasto de la pescadería, qué asco, no sé cómo pueden comer esos pobres bichos, pensar que una vez por semana en la casa de la Señora Rufina, donde voy a coser, los purgan con aserrín y los cocinan vivos, parecen esos esputos que teníamos que juntar en las cajitas de vidrio para hacer el cultivo. Leti se hizo amiga de don Figueroa, el carnicero, pero me parece que tenía simpatía con Ivito, el hermano más chico del carnicero, tiene bigotitos como caminito de hormigas, es flaquito, alto y muy derechito, tiene una cola levantada como un pan casero. Leti le pedía que le prestara la bicicleta del reparto y se iba hasta el puente carretero a juntar berro porque mamá le dijo que tiene mucho hierro y nos hace bien, sobre todo a mí. Ya debe estar por Córdoba, va a llegar cansada, se trae las sábanas y las colchas y también las toallas, el fuentoncito para lavarse la ropa, los jabones, la plancha. Planchaba todo, hasta las medias, es tan ordenada. Hoy me iba a perder la novela, pero valía la pena, las de acá no son como las de Buenos aires, antes de venirme escuchaba “Mujeres en la Historia”, Ella trabajaba ahí, me parecía verla cuando hizo de María Antonieta y la llevaban por los campos de Normandía para cortarle la cabeza. Ahora no hace más novelas, viaja en tren y a Ud. le regaló la máquina de coser, la Señora Rufina dice que preferiría morirse de hambre antes que pedirle una máquina a esa cualquiera, hija de madre soltera. Ella en la novela sufre tanto y yo la quiero porque sabe lo que es el dolor. A lo mejor Leti trae los zapatos con plataformas color suela que hacen juego con la cartera alargadita, me gustaría que viniéramos caminando despacito para la pensión, para que la vieran, pero si trae ese sobre alargadito como el que Ella tiene en la foto del diario cuando fue a la Casa Cuna, va a llamar mucho la atención, vaya a saber que piensan. Todavía no le devolví a la Señora Rufina la camita que me prestó porque Leti me prometió que volvería ese verano, pero pasaron dos años y recién ahora viene. Vendrá mirando los modelos de los Para Ti que me trae, deben ser como veinte, me dijo que no me los mandaba por encomienda porque quería contarme personalmente lo de los colores, se usa mucho el rojo, y el obispo. En el hospital Estefanía siempre andaba con un pañuelo rojo a mano, por los vómitos de sangre, pobrecita. Leti tiembla y se desvanece cuando ve sangre, aquella tardesita que salimos y pasamos frente al matadero, justo a la hora en que estaban trabajando los de la municipalidad, Leti vio como unos enfermos del Sanatorio Laeme se tomaban un vaso de sangre caliente para curarse más rápido. No dijo palabra y se descompuso tan feo. Los malvones, la corona de Cristo y las alegrías del hogar de la pensión están casi sin hojas, pero las plantitas que hice y tengo acá en la pieza no se van a helar, cuando florecen todos son rojos. La Señora Rufina siempre revisa las plantas para ver si encuentra alguna expectoración mía, yo no tengo más expectoración, de tanto inyectarme aire en las pleuras los médicos me dieron de alta. La Señora Rufina se cree que yo no sé que el marido se enfermó y por eso se tuvieron que venir de la capital. 

Querida Doña Parmenia, la verdad es que hace dos días que estoy encerrada en la pieza llorando por lo que pasó, discúlpeme por no contestarle las veces que vino a preguntar que había pasado. No tengo nada de hambre, no sé que pensar, a Ud. le hubiera pasado igual, no lo puedo creer, el día que llegaba Leti me fui a esperarla a la estación a las cuatro, por si el tren se adelantaba, me había hecho los rulos con las prensitas calientes, me puse el trajecito de Principe de Gales que la Señora Rufina me dijo como entrar, la blusa que también me habían dado en la parroquia, las medias con raya que por suerte las tengo sin ningún enganche, los zapatos con taquito y la cartera negra que traje cuando me vine a internar, estaba tan contenta, me puse un poquito de lápiz de labio en los cachetes y cuando me miré en los vidrios de la oficina del jefe de la estación, tenía la cara más rellenita y me dieron ganas de reírme y saltar porque Leti me encontraría más gordita y vendiendo salud.
Puente sobre Río COSQUÍN

Esperé tres horas, se levantó viento con tierra, me entraba en los ojos, se me desarmaron los rulos y yo sentadita en el banco verde, temblando porque pensé cosas terribles, al final el humo de la locomotora aparece por el alto, el corazón se me escapa de la boca del estómago, me paro de un salto al borde del andén, el tren para, miro y miro, empiezo a caminar por el andén, viendo por las ventanillas de los vagones, para encontrar a Leti, a lo mejor se haya quedado dormida o está en el baño, o hablando con alguien que le pregunta por algún pueblo, pero nada, justo cuando tocan la campana y la locomotora empieza a andar un guarda que está por subir al tren me ve y se me acerca y me entrega el sobre con la carta que Leti le ha dado para mí cuando se bajó en la estación de Córdoba, la abro, la leo y me quedo quieta y las lágrimas se me caen y quiero no saber que Leti no volverá nunca más a visitarme ni a vivir conmigo, que durante el tiempo que no vino, no se animó a besar a nuestros padres, que se sacó varias radiografías en el Rawson, que regaló toda la ropa que trajo cuando me visitó y que hizo lo mismo con las cositas que yo le había tejido cuando estuvo acá y que se llevó. Leti me pide que la perdone, que es más fuerte que ella, me desea mucha suerte, que por un tiempo no le escriba y que cuando ella lo haga, no le conteste, que no gaste porque casi todas las cartas que mandé quedaron muy maltrechas y casi no se podían leer cuando las metían en el horno para desinfectarlas. Ahora paro de llorar porque al contarle esto me siento más desahogada, no me venga a ver, yo se que Ud. siempre se ha acordado de mí, Ud. es de acá y sabe como son estas cosas. Cuando esté más animada la voy a ir a ver, ahora no puedo, no puedo salir de mi pieza, miro las revistas que Leti me mandó y la veo, cabello rubio, el rodete, el sombrerito negro, los ojos, el lápiz de labios… Ella nunca se portaría así conmigo ni con nadie. 

En memoria del escritor Raúl A. Ontivero, 
autor de este relato titulado ELLA 
y compañero de viajes en el tiempo de Altariano