ALFAJOR

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/12/2010 12:00:00 a. m.

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Rocas y confituras han sido por décadas, los recuerdos más preciados por los viajeros de las serranías. Seleccionados a la vera del camino o a orillas del arroyo, los fragmentos de cuarzo, mica y feldespato habrán recargado el peso de los equipajes junto a las cajas que en sus tapas lucían alguna viñeta local y el nombre que sería recomendado en futuras vacaciones.
 
Alta Gracia - La curiosa PIEDRA DEL SAPO.
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Alta Gracia 27 Dic/1923
 
Espero que al recibir la presente, habrán llegado a su poder los alfajores Cordobeses, los cuales por falta de tiempo el fabricante en vez de enviarlos el día 21 me prometió enviarles sin falta el 26- Aunque pocos servirían a lo menos para los chicos, a quienes deseo que en compañía de sus respectivos y estimados padres pasen un feliz año nuevo, lleno de vida y prosperidad.
 
Su affmo &&&&&
 
Sr Lorenzo Pedro Lelvecier.
 
El corazón de mermelada de frutas aún sigue tentando a los turistas desde sus dos arenosas capas de masa glaceada, pero aquel anfibio gigante que alguna vez captara la curiosidad de los fotógrafos, ya no encuentra la mirada que lo redima de su abandono.
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Comments (4)

Caro Waltarius Curdubensis : Hace un par de años, vagando por las afueras de Ascochinga, me llamó la atención algo que brillaba entre la tierra que se había desprendido de la ladera de un paredón rocoso que bordeaba el camino. La noche anterior había llovido bastante y eso había ayudado al desprendimiento y a lavar en parte el objeto de mi curiosidad.
Con toda la precaución posible para evitar un resbalón me acerqué lo suficiente para descubrir que el brillo provenía de un cristal de cuarzo enorme que, a fuerza de ingenio logré destrabar de su lecho milenario de tierra, mica y raíces de helecho que lo habían cobijado desde siempre.
Una vez que lo lavé en el río no podía creer la belleza que la sierra me regalaba, así que decidí aceptar el obsequio que, pese al peso, vino conmigo para Buenos Aires usurpando el lugar reservado en mi equipaje para las deliciosas colaciones de la "Estancia El Rosario".
Después de todo, pensé, también se consiguen en Retiro y, compradas en Córdoba, siempre llegan magulladas por el traqueteo del viaje.
Pero, al poco tiempo, la roca siguió viaje hasta Suiza ya que no pude negársela a un amigo que vive en Ginebra y está completamente obsesionado con los cristales y sus [supuestos] poderes curativos, quien, de paso por mi casa quedó tan conmocionado con lo que "le decía" la piedra que no me dejó opción. Para mí la piedra era sólo un hermoso souvenir y para él un objeto de culto.
Se ve que la revelación serrana no era para mí y que el tesoro de Ascochinga tenía otro destino marcado.
Delicias de la New Age.

Un abrazo

Silvio

Silvio: Tu historia enriquece la postal, así que no permití que siguiera durmiendo entre los mails leídos y la trasladé aquí.

¡Qué ricos los alfajores cordobeses!

Me pregunto en cuánto diferirá el sabor de aquellos alfajores con los actuales.