OBSCURA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/03/2010 12:00:00 a. m.

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Con cada puesta de sol la ciudad se repliega en las sombras domésticas del silencio, el tintineo de la vajilla y los comentarios de sobremesa.
 

Pocos quizás hayan notado que el infinito repertorio de estrellas de antaño, se fue diezmando con la multiplicación de faroles, rótulos comerciales y vías blancas…
 
Del aparente orden cósmico, orquestado por cientos de chicharras y grillos, encendido por millares de luciérnagas, solo queda una farsa onírica envuelta en una niebla amarillenta y malsana que también le ha robado a Altaria, el sereno esplendor de sus noches.

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SONETO XX

¡Cuántas veces te me has engalanado,
clara y amiga Noche! ¡Cuántas, llena
de escuridad y espanto, la serena
mansedumbre del cielo me has turbado!

Estrellas hay que saben mi cuidado,
y que se han regalado con mi pena;
que entre tanta beldad, la más ajena
de amor, tiene su pecho enamorado.

Ellas saben amar, y saben ellas
que he contado su mal llorando el mío,
envuelto en los dobleces de tu manto.

Tú, con mil ojos, Noche, mis querellas
oye, y esconde; pues mi amargo llanto
es fruto inútil que al amor envío.


Francisco de la Torre

Muchas gracias por el soneto.

Una bella postal! Acompañan muy bien las palabras intimistas, la intimidad de un pueblo que puede ser invadida para que otros disfruten de un atardecer único; y la intimidad familiar de cada mesa, momentos que solo pueden reproducirse en nuestra imaginación.

Un abrazo! José

José: Una sucesión de rituales que poco a poco van perdiendo ese caracter cálido y trascendente porque ahí están las pantallas para artificializar la comunicación e interrumpir el buen fluir de la palabra y del contacto humano.
Pero al final, la tecnología no es la culpable absoluta.

No puedo creer esa postal! Qué maravilla! Quizá podamos algún día navegar la mar del tajamar, aunque sólo sean unos breves minutos de costa a costa y si es en una noche de apagón mejor.
Increíble

Nélida: En una noche de apagón, seguramente las minúsculas olas del tajamar nos llevarían al distante océano.