NOBLEZA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/05/2008 12:00:00 a. m.

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La esquina renació de los escombros, los Dominoni no escatimaron en gastos para construir su mansión en uno de los terrenos más altos de Altaria.
Tejas importadas, entablonados de roble y pinotea, exquisitos lambrequines y hasta un ascensor fueron dispuestos para que en las serranías cordobesas, el lujo europeo tuviera su sede.
 
Aunque la Villa Carlos Pellegrini no se iguale a la India que Mahatma Ghandi quiso liberar del dominio británico, simboliza en buena manera los mismos intereses. Se trata de una minicolonia con el Sierras y sus chalets circundantes irradiando el glamour de la corona real”.
 
(De un discurso del presidente Julio Argentino Roca).
 
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 Una mañana de la primera década del Siglo XX
 
“Luego de desayunar en las galerías del hotel me decido a dar un paseo por la villa, es un día radiante y pocas veces he visto en otros rincones del mundo, un cielo que sea más cielo que este. De un azul incatalogable, reproduce a la perfección el matiz que poseen los ornamentos del púlpito en la iglesia jesuita.
Camino por los alrededores, hermosas mansiones erigen sus torres coronadas con encajes metálicos y pararrayos dispuestos a enlazar los caprichos eléctricos de las tormentas estivales…
Todo parece dispuesto a perdurar por siglos: cada ladrillo, cada flor de lis inscripta en las baldosas de las verandas, seguramente impondrán el respeto que se merecen para contarle al futuro las memorias que estos pasos pretenden imprimir, sobre el pasado salvaje de estas tierras.”
 
Crónicas de un altariano.

Comments (10)

Nos queda el cielo azul, celeste, brillante. Sus noches estrelladas, espejos irrepetibles, que estallaron alguna vez. El arroyo, el taja, la ex-gloria y la gloria de vivir, como les digo a mis amigos que no conocen por aqui, en un pequeño paraíso!! Saludos de una coterranea!!

Nel: Por suerte es lo único que no podrán demoler, pero ya hay arroyos alambrados para el disfrute exclusivo de los nuevos ricos y las noches, por la superpoblación de luces de vapor de sodio están perdiendo sus estrellas.
Ya lo dijo el Arq. Rodolfo Livingston:

"No hay nada que no se pueda empeorar".

Y yo agrego:

Mientras la vieja aristocracia leía a los clásicos y viajaba a Europa para cultivarse, la nueva burguesía hojea la CARAS y pasea por Miami comprado estupideces.

Walterio, ya regresaré por aquí. Ando con demasiado en el plato. Saludos.

Si el plato está lleno de propuestas apetitosas... en buena hora!

preciosa postal amigo... y diras que a lo mejor se me ha ido la olla.. pero, cada vez que vengo a leerte, me da la impresión de que estoy leyendo la introducción de una historia, por el estilo de la de "la casa de los espíritus", de Isabel Allende... Dejas ahi de forma como latente un munodo de personajes y otras historias ocultas que seduce mucho, que insita a la imaginación... Recibe un abrazote

"...Bien valió lo de aquella noche. Lo supe entender. Sólo unos pocos logran tales pasos. A la vida hay que llevarla sin sobresaltoooooooos..."

Recuerdo que fueron ésas, las últimas palabras de la nana de los Dominoni en la noche del incidente. ¿Qué habrá querido decir la vieja con eso?
Yo les dije que me llamó la atención que no se hubiera dado cuenta lo del ascensor. Sin dudas -remarqué- "estaba tocada".
Pasado el tiempo de todo eso, lo que lo menos me cierra fue cómo un incidente tan insignificante como ése pudiera derivar tanta ruina a la impronta de una casa.
¡Pero qué "casa"! Sí, fue más una mansión.
Si la habré recorrido, piso por piso, pieza por pieza. Rincón por rincón. Yo, sabía de todo y "todos". Por algo los dueños me pusieron la mote de "SPOON". No había chinita en la casa que se me negara a reconocer mis virtudes.
¿Qué me vienen hablar a mí de la Dominoni? ¿A mí? ¿a papá? Si yo fui el último que durmió allí. El último que cerró sus ventanas y que apagó su luz. El último en poner el candado, el últimó que le dijo un adiós.
Claro que nunca pude entender por qué los patrones nos dejaron así, a la buena de Dios... ¡y la vendieran -como si nada- al primero que hizo una oferta!
¡¡¡Si recuerdo todavía la topadora!!!
Era tan linda la casona, che. Tan lujosa, y de repente... un semblante de oscuridad estaba dando vueltas sobre ella.
La nanita Dominoni también: ella era linda, rosagante, y hasta fina, eso se creía...
La muy vieja maldita. Que la re-mil parió. ¿Por qué no te ahorqué en vez de empujarte?. Por tu culpa tuve entonces que volver al campo.
Uniforme inglés por bombacha, moñito por pañuelo, y en el casco, el de cuero contra el flechazo.
¡Qué más "sobresalto" que éste!. Carajo. Renunciar a la Pellegrini.

Homo Sapiensis: Lo que apenas se sugiere en cada entrada, quizás se convierta en el futuro en un conjunto de relatos, la idea de este blog surgió mientras yo me encontraba escribiendo una serie de cuentos (aún no finalizada) ambientados en los alrededores de Alta Gracia. En ellos, niñas y mujeres jóvenes narran en primera persona experiencias, miserias y grandezas de la vida rural entre 1920 y 1950 en un grupo de estancias enclavadas entre los ríos Anisacate y Los Molinos. Mientras tanto, yo seguía recibiendo postales cuyas historias ocultas, perdidas y desvalorizadas reclamaban una merecida atención literaria.
El lazo entre ambos proyectos es tan fuerte que uno de los cuentos (aún no escrito) reparte su acción entre los salones del Sierras Hotel y una de las estancias.
Es probable que en el futuro algunos personajes de "Los Ríos" aparezcan por aquí, de hecho en el post titulado Altaria ya hay un velado homenaje a los co-protagonistas de uno de esos cuentos que llevará por título: El Roble de los Green.

Maru: Me estás sorprendiendo con esta veta literaria que estás inaugurando!
Alta(G)r(ac)ia ha tenido tantas casas abandonadas, pero habitadas por leyendas que el tuyo es un justo homenaje a todas las historias de fantasmas que por años han sido narradas entre los niños a la hora de la siesta.

Pues que interesante amigo!... ya nos darás a conocer más sobre ese proyecto. Un abrazo

Homo-Sapiensis: Es un compromiso!