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Finales de...
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“Mi caligrafía avanza por estas páginas consumiendo el presente virginal del papel hasta convertirlo en un recuerdo. La memoria atenta contra su propia fragilidad y la sostiene con un engaño: la idílica búsqueda de una Arcadia perdida en el tiempo.
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Pero el pasado está lleno de guerras, epidemias, miserias e injusticias que no alcanzan a deformar la idealizada serenidad del paisaje y si Altaria existe es gracias a que hay una Alta Gracia de ladrillos, piedras y huesos; de carne, piel y madera que nació, creció y murió en el imaginario de sus habitantes y huéspedes.
¿Cuánto de ese dolor, cuánto de todas esas esperanzas fundadas entre las suaves lomas de estas antiquísimas serranías sabrá apuntalar el futuro?
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Deberé comprobarlo...
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¿Qué futuro podrá cimentarse sobre los cantos rodados del engaño, la hipocresía y la indiferencia?”
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Crónicas de un altariano.
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(Este viaje en el tiempo continuará en 2009…).
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