INTACTA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/27/2008 12:00:00 a. m.

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Desde la vidriera de un anticuario, unos cuantos objetos salvados del saqueo, adquiridos en la famosa subasta que desmembró el lujo de nuestro transatlántico pretenden recuperar su sentido en el anonimato de alguna mesa.
 
-Ayer vendí un cuchillo de plata como regalo de bodas, puedo conseguirte algunos cristales de bacarat.
 
La vendedora va hasta el escaparate y toma entre sus delicadas manos la copa primorosamente tallada con el monograma del hotel. La S como una serpiente se entrelaza en la H que prolonga sus extremos con el latigazo sutil de una curva. La luz del mediodía se refracta en el borde apenas astillado, mi corazón se contrae.
 
- Si, es una pena… pero es una copa de vino del Sierras. ¿Quién sabe cuántos brindis se habrán hecho con ella?
 
- ¿Quién sabe por qué o por quién habrán brindado con ella?
 
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Senor Italo Franchi
Buenos Aires
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Saluti que…
 
Un mediodía de mil novecientos y pico
 
“Un amigo italiano me espera a almorzar en el Gran Comedor del Sierras Hotel, mañana partirá en tren de regreso a Buenos Aires donde se embarcará a Europa. Quizás no vuelva a verlo, quizás el olor de una guerra que se aproxima se disperse por el mundo y llegue también hasta estas galerías para alterar el reposo solar de sus huéspedes...
 
El camarero descorcha un Burdeos, vierte el vino en las copas, nos miramos emocionados y brindamos por la vida. El impacto del cristal nos sorprende, en su camisa blanca quedan las salpicaduras premonitorias de una mortal herida de batalla.”
 
Crónicas de un altariano..

Comments (10)

¿A donde habran quedado todas esas cosas con el anagrama del Sierras? No puedo creer que todo se haya esfumado.
¡Cuánta miseria que se esconde detras de cada cuchara, cada copa, cada mantel, cada olla que se perdió!(y hasta me contaron que las bañaderas fueron la última adquisición de una empresa...)
Creo que empiezo a entender de dónde viene tanta antipatía hacia los coleccionistas.
Esas cosas realmente me asquean... tantas memorias guardadas [¿y perdidas?] en la vitrina de algún particular.
Cosa loca que son los coleccionistas. ¡¡¡Y eso que yo junto papeles a roletes!!!

Si no fuera por la mirada de los coleccionistas, muchas de las postales que estamos viendo, no estarían ni cuidadas, ni estudiadas y por lo tanto no serían tampoco exhibidas. Este blog es el mejor aporte de ello.

Maru: El mobiliario, la vajilla y todo lo que se podía vender, fue subastado al cierre del hotel(aunque no tengo presente la fecha del gran remate). Lo penoso es que no creo que la mayoría de los objetos hayan ido a parar a manos de coleccionistas, que al menos habrían preservado la historia de esas piezas. Hubo un frívolo interés por hacerse con un "recuerdo" del Sierras como quien se queda con un trofeo de guerra y eso es terrible porque el objeto descontextualizado de su historia, perderá su sentido en el tiempo al pasar de una mano a otra.

Anónimo: Muchas gracias por considerar que este blog representa un aporte. Apenas hace un año que comencé a coleccionar postales y algunos otros objetos y documentos relativos a la historia de mi ciudad natal. Lo primero que aprendí del decálogo del buen coleccionista es el compromiso a COMPARTIR la colección, sin embargo muchos coleccionistas e investigadores históricos son reacios a cumplir tal mandato. Es una pena que el egocentrismo de algunos condene a las sombras multitud de documentos que deberían poder ser consultados hasta con fines educativos.

De repente leyendo estos dos post, he intentado transportarme a aquella época... A auqel hotel donde imagino se celebrarían banquetes, y fiestas suntuosas... La música, las ropas de la moda de auqellos años... Pero me pregunto, ¿como sería la vida de los habitantes de ese lugar?... como verían o percibian la presencia de ese hotel allí?... Te felicito por las crónicas de tus postales amigo, recibe un abrazote

Homo-Sapiensis: ¡Esa es una gran pregunta!
Con la construcción del Hotel la por entonces Villa quedó marcada por una división social y geográfica que describí en ALTURAS.
Mucha gente de "El Bajo" trabajaba para los aristócratas, algunos directamente en el Sierras, otros en las mansiones particulares que se construyeron alrededor de él lo que forjo no pocos resentimientos hacia esa vida de fiestas y lujos. Pero el Hotel también ocultó una realidad, la de los adinerados enfermos de TBC que preferían disfrazar su convalecencia de estadía turística.

Walterio, yo tengo algo para prestarte que puede brindarle ese algo más que está pidiéndonos nuestro amigo Homo Sapiens.
Pensar que si yo no la hubiera comprado -no lo hubiera buscado y encontrado, pedido, invertido y al fin y al cabo, no le hubiera dado el valor que le di a ése cartón- hoy no te la podría compartir.
Sin ser una gran coleccionista, ni tener visos de compradora compulsiva, me doy cuenta que los pequeños tesoros que uno guarda, pierden el encantador brillo que les da el lustre de compartirlos.
¿Que te parece si para una próxima oportunidad, hacemos un intercambio cultural de postales, para interiorizarnos y opinar acerca de lo que en 1917 hizo "Mother Doddy" para entretenerse durante su veraneo en el Sierras Hotel?
Mis saludos!

Maru: Acepto la propuesta!Es preciso poder rescatar las voces de aquellos huéspedes del Titanic de las sierras!

Lo ví, brindamos con aquellas finas copas de cristal, de áquel viejo y querido hotel que hoy no está, y claro altario, el vino nos salpica, es uno de los mejores, de este tiempo, aunque las puertas, las mesas, los manteles, que fueron testigo, hoy no existan!! Por suerte aún podemos tomarnos un vinito!!

Nel: Hace mucho que no nos tomamos unos vinitos! Podríamos hacer una juntadita con conocidos y algunos poemas de por medio.