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VILEZAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/18/2018 12:00:00 a. m.

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El profesor Ósman Iglesias Goliardo, abrió la puerta de la Casa de las Rosas en calle San Martin e hizo pasar al Licenciado Adriano Pezzoni. Juntos cruzaron el zaguán y llegaron hasta la galería cerrada con mamparas, el anfitrión ofreció asiento y preparó café para acompañar la charla.

- ¿Y bien? Aquí me tiene profesor.

- Supuse que la única manera de hacerle aceptar esta invitación, era enviándole una pista.

- Y usted ha conseguido que interrumpiera la escritura de mi libro.

- Algo leí sobre su nuevo proyecto editorial en Diario Quelonio.

- Se llamará “Una Epopeya Turística en las Sierras”.

Goliardo disimuló la sorpresa que dibujaron sus cejas, inclinando la taza vacía en un impostado sorbo de café.

- Pero todavía es un título provisorio.

- ¿Y qué opina de lo que le mandé?

- Creí que tendría datos más consistentes…

- Le explicaré…

- Es lo que estoy esperando desde el momento en que crucé el umbral de su hogar.

Goliardo se puso los lentes y abrió una caja de cartón con trabajos prácticos de sus alumnos. Seleccionó una carpeta traslúcida conteniendo hojas manuscritas y se la entregó a Pezzoni. Al abrirla, de su interior se deslizaron algunas tarjetas sueltas de La Gruta.

- ¡Vaya sorpresa! Así que este es el secreto de su prodigiosa colección.

- Nada que usted no haya hecho en el pasado.

- Nunca abracé la docencia para conseguir material.

- Pero bien que tras heredar el estudio de su padre…

- …también heredé sus álbumes de filatelia y numismática.

Como a Pezzoni no le gustó nada la referencia a su patrimonio, Goliardo cortó el clima con los márgenes deslucidos de una postal muy antigua, arrojada sobre el mantel de la mesa:




- Ahí la tiene, quizás sea la pieza que necesitamos en este rompecabezas incompleto.

- ¿Necesitamos?  Eso quiere decir que usted está dispuesto a compartir su descubrimiento.

- Es una tarea que no puede desarrollarse de manera individual, así que hágame el favor de tomar la lupa para observar detenidamente la viñeta del tajamar:



Goliardo sonrió satisfecho mostrando los dientes manchados. Lo que había deducido en aquel trabajo práctico entregado por una de sus mejores alumnas, se confirmaba con aquella imagen brumosa que había dejado al licenciado sin aire para el sarcasmo.

- Amigo Pezzoni, nuestros nombres se inscribirán con letras de bronce en la historia de esta ciudad.


USURERO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/21/2018 12:00:00 a. m.

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UNO

Ariadna intentó trasponer la puerta del local y no pudo, volvió a verificar si no estaba cerrado y notó cierto movimiento en la penumbra interior al mismo tiempo que la cerradura de seguridad le advertía con un zumbido que su ingreso estaba permitido. Del otro lado de un oscuro mostrador rodeado de cajoneras hasta el techo y apenas iluminado por tres bombillas mortecinas, Mr Manfred Mullog, la interpelaba con sus ojos azules, expandidos por unos lentes de aumento exagerado.

- Buenas tardes.

- Encantado de conocerla, es la primera vez que la veo por acá ¿busca alguna pieza especial?

- Sí, estoy interesada en…

- ¿MIS PRECIOS?

- Bueno… si comenzamos por ese tema, desearía una bonificación si llegara a encontrar…

- ¡MIS PRECIOS NO SE NEGOCIAN! ¡VUELVA EN OTRA OPORTUNIDAD!

- Si yo no…

- ¡MIS PRECIOS, son los más acomodados en el mercado del coleccionismo!

- Entiendo pero…

Mr Manfred Mullog irguió su huesuda figura articulando grotescamente el brazo derecho sobre el mostrador mientras blandía una lapicera de plata con un rubí en la caña.

- Vuelva en otra oportunidad y con mejor disposición. Es un insulto venir a cuestionar MIS PRECIOS…

Ariadna quedó tan sorprendida como decepcionada por el maltrato del comerciante. Le habían advertido que al misántropo no le gustaban los regateos pero no podía concebir que se negara a atenderla. Recordó aquella hermosa postal del río Anisacate que Mr Mullog, había subastado desde su tienda virtual y suspiró comprometiéndose a ser más cuidadosa en la visita siguiente.

DOS

Ariadna regresó al negocio de postales siete meses más tarde, confiaba en que el vendedor apenas la reconocería tras su nuevo corte de cabello y un atuendo sobrio pero elegante. Nuevamente encontró la puerta cerrada y tuvo que pulsar el timbre varias veces hasta que el mismo propietario apareció tras el cristal y la invitó a pasar al salón. Una de las bombillas que iluminaban el mostrador había cumplido su ciclo sin ser cambiada, Mr Mullog la saludó con notable cortesía.

- ¿Otra vez usted por acá?

- Discúlpeme si lo molesto.

- En absoluto, supongo que viene interesada en alguna pieza.

- Así es.

- Le recuerdo que MIS PRECIOS…

- Los precios no son un impedimento.

- ¿Está segura?

- ¿Podemos hablar de postales de Alta Gracia?

- Posiblemente…

Mr Manfred Mullog sonrió satisfecho, se dirigió a una de las cajoneras identificada con una A de bronce y retiró un manojo de sobres de acetato que desplegó ante la mirada asombrada de Ariadna.

- Elija y luego hablaremos de MIS PRECIOS…

El corazón de Ariadna comenzó a galopar ante un imaginario altagraciense casi desconocido: casonas que nunca había visto ni sabido de su existencia, huéspedes del Sierras Hotel en banquetes suntuosos y travesías campestres, el ferrocarril y su cantera en plena actividad, perspectivas deslumbrantes del tajamar y el casco jesuítico. Fue seleccionando en silencio:
En tanto, Mr Manfred Mullog, digitaba números en su calculadora.

- ¡Excelente selección! Estas doce postales tienen un costo de mil dólares ¿Efectivo o tarjeta de crédito?







REQUIEM

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 6/11/2018 12:00:00 a. m.

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(Carta de un altariano a otro)


Altaria, diciembre 30 de 1988

Estimado discípulo:

Ha llegado el momento de regresar a mi tiempo. Considero que ya instruido en las técnicas y prácticas necesarias para ser un experto en el desplazamiento por la cuarta dimensión, puedo legarte mis crónicas manuscritas y una tarea pendiente.

Muchas veces preguntaste por qué nuestro linaje altariano se circunscribe al territorio de una ciudad aparentemente inexistente, quizás la experiencia acumulada te haya dado la respuesta o la sospeches.  Si en el futuro los fantasmas del olvido, la destrucción y el extravío, nos obligaron a sellar un pacto de silencio entre los pocos privilegiados que pudimos preservar el salto temporal como un prodigio de la civilización, nunca fuimos capaces de exorcizar la melancolía que supone ser los únicos custodios de la memoria afectiva y aquellos factores que nos arraigan al espacio existencial. Acordamos que los enclaves urbanos y sus alrededores, exceden en complejidad perceptual a su propios hacedores, que la mirada de habitantes y visitantes se encargan de realizar recortes de la información que el entorno les aporta, que documentos y fotografías, apenas logran captar ciertos rasgos distintivos de la geografía humana. Por eso, los nombres reales se fueron acortando perdiendo algunas letras, por eso, cada ciudad se fue deslindando de sí misma en múltiples urbes a partir de la idealización y la denigración. A cada interpretación luminosa de Alta Gracia, le corresponde una sombría versión arrumbada, oculta y negada.

Debo encomendarte la misión de contactar a mi coleccionista. Cada semana, Walterio recibía una postal o una fotografía de Altaria pero nunca nos cruzamos y al parecer, jamás tuvo una sospecha sobrenatural acerca de mis envíos. Lo elegí porque estaba naturalmente conectado con la versión esplendorosa de la ciudad y si bien nunca pudo nominar a su antagonista, fue capaz de presentirla. Cometí el error de escribirle un haiku en una postal repetida, que deberás recuperar y cambiar por la que adjunto en este sobre.

Te deseo una trayectoria exitosa.
Altariano.”



Releo un párrafo en mi libreta de notas:

“Altaria es idealizada a través de los sueños y esperanzas de los altarianos: Tagacia es negada desde las pesadillas y el desaliento de los tagacianos. ¿Cómo identificar a unos y a otros? ¿En qué punto se complementan para recomponer la real identidad de Alta Gracia?”

Ignoro cuál sea la importancia de sustituir una postal por otra, la carta traspapelada de mi mentor no lo menciona pero me obliga a una búsqueda infructuosa. Por lo que pude averiguar, Walterio ya no habita la ciudad de su desvelo compilador, abandonó las serranías hace cuatro años para establecerse junto al mar.

Siento que mi futuro se horada de incógnitas como los mechinales de la estancia jesuítica, no me resultará fácil satisfacer la última voluntad del primer altariano, sin interferir en la nueva vida emprendida por su coleccionista.

SANIDAD

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/09/2009 12:00:00 a. m.

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Caminé por un transatlántico encallado en las sierras cordobesas, recogí las astillas de sus ventanas abiertas a la intimidad de un patio cubierto de maleza, pude hacer crujir con mis pasos, los últimos vestigios de pinotea que quizás también hayan pisado los reyes de Bélgica.


El viciado aire del abandono, en nada debe haberse parecido al respiro vivificante de entonces, mucho menos al aroma tibio de los tabacos importados de oriente...

Alta Gracia - Salón de fumar del Sierras Hotel.
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22-4-1933
Querida María Ester:
Deseando escribirte, pero las tareas de enfermera me llevan mucho tiempo junto con las preocupaciones lógicas en mi soledad con mi enfermo, te puedes figurar que no dejan ni el placer para saludar a las amigas como vos que me han acompañado tanto durante nuestra estadía en el sanatorio, gracias a Dios está ahora muy bien, aunque no todo lo que uno desearía para volvernos pronto. Saludos cariñosos a Juan José de Ernesto y míos, besos al Mené y a vos.


UN ABRAZO DE TU AMIGA HAYDÉE.
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El transatlántico, hoy ha vuelto a navegar pero en sus cubiertas ya no suenan el frívolo choque de las copas ni el eco fatal de la tos, tan solo el patético tintineo de las máquinas tragamonedas...
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