La vulgaridad ofendía profundamente a Mr Manfred Mullog y por ese motivo mudaba su presente a otros pasados que no le pertenecían, a pesar del acecho latente de altarianos, tagacianos y preceptores que conocían sus secretos más cuestionables.
Había presenciado la gloria de cada paisaje urbano, huyendo ante la mínima señal de decadencia y riesgo a ser descubierto por sus pares del futuro. Pero esta vez, su percepción lo indujo a detenerse en un trayecto temporal que no le era grato porque realizaría una transacción inusual.
Desayunó en el Sierras Hotel, rodeado por malas copias fotográficas que intentaban recrear algo del esplendor eclipsado por el abandono y una reconstrucción mediocre perpetuada en postales tan falseadas como las puertas cegadas que ritmaban sus galerías.
Pagó sin dejar propina y caminó hasta Barrio Sur donde atendía una casa de compra y venta de objetos que no alcanzaban la categoría de antigüedades. Llegó algo cansado, se tomó un respiro, levantó la persiana metálica y encendió las luces del salón.
Una notificación de su unidad celular le indicó que el último oferente había renunciado a continuar pujando en la subasta. Ya no extrañaría la reputación de su liquidado negocio de coleccionismo en la Capital, el cronoviatorem del otro altariano ahora era suyo.
El rumor, como una mariposa monarca, aleteó sus coloridas posibilidades sobre éstas calles mediterráneas…
Aún no he podido dar con el certero informante que me confirme si Audrey Tautou anduvo de incógnito por la ciudad porque, de ser verdad, no podría contener la algarabía de imaginar a Amelie disfrutando de los pequeños placeres en Altaria…
Amelie acechando los fantasmas del cine Monumental, hundiendo sus manos, en los sacos de cereal del Almacén Hermida, quebrando la azucarada costra de una crema catalana en el Hispania, haciendo sapitos con piedras sobre la superficie del Tajamar…
Su presencia por estas distantes serranías, le daría sentido al misterioso panorama oscuro, que alguna vez fuera editado como si de un poema ciego se tratara…
Cautivo, la luz me niega luz. Muralla de noche, sepultó los contornos de la belleza... Pero bebí sus aromas. Pero bebí sus sonidos. Debe ser el verde... la alfalfa segada tras la tormenta. Debe ser el azul... de truenos y rompientes, húmedo y ventoso. Debe ser el amarillo... caliente amanecer de panes humeantes. Debe ser el rojo... punzante dolor de espinas y puñales. La luz, me niega luz, mas otras pupilas, se han abierto en mis manos, en mis oídos, en mi nariz y lengua...
Amelie podría ayudarnos a disipar las tinieblas de la insensibilidad para volver a posar el corazón sobre los tejados reverdecidos por el musgo, los nudos varicosos de una enredadera muerta, los gatos adormecidos sobre las balaustradas descascaradas, el trágico devenir del día a través de los vidrios coloreados de sus invernales mamparas, el tornasolado desvanecimiento de los carámbanos entre los lambrequines de latón y sentir que el esplendor paisajístico de Alta Gracia vuelve a latir hoy como en sus mejores días…
Pero lejos… muy lejos estamos que ambas ciudades, la Altaria idealizada por los memoriosos nostálgicos y la Alta Gracia real transitada por codiciosos viajeros y menesterosos, se reconcilien definitivamente en el tiempo y el espacio…
olvido que de vez en cuando debo enviar alguna a mis afectos del presente:
El próximo sábado 13 de octubre a las 10:30 y café de por medio, en el museo Manuel de Falla, Walterio compartirá algunas de las tantas imágenes y mensajes que un altariano viajero en el tiempo, le envía desde hace años…
Los espero para recuperar la memoria de un paisaje, trazado por los afectos de nuestros antepasados.
BIBLIOGRAFÍA Marcelo Peyret; 1946: Alta Gracia. Editorial Tor.
Juan F. Cafferata; 1949: De la Córdoba de Ayer. Imprenta de la Universidad Córdoba (R.A.).
Rizzuto, Miguel Alfredo; 1954: Historia y Evocación de Alta Gracia. Compañy, Francisco; 1965: Breve Historia de la Parroquia de Alta Gracia. Centro de Estudios Históricos de Alta Gracia; 1981: Síntesis Histórica de Alta Gracia. Ernesto Guevara Lynch; 1986: Mi hijo el Che. Sudamericana-Planeta.
Varios Autores; 1991: Documentos para una Historia de la Arquitectura Argentina. Ediciones Summa.
Larrauri, Elsa T.; Trecco, Adriana; Amarilla, Laura; Santiá, Silvia; García Vieyra, Jaime; 1992: Alta Gracia. Evolución Histórica y Desarrollo Urbano-Arquitectónico.
Jorge Zemborain; 1992: Viejas Estampas de Alta Gracia. Schávelzon, Daniel; Anuario de la Universidad Internacional Sek, N5/1999, pp 47-59 Sección: Ciencias del Patrimonio Cultural: Arqueología Histórica en el Convento Jesuítico de Alta Gracia, Argentina. Un ensayo sobre su cerámica. Delfina Gálvez; 2004: Nosotros Tres. Ediciones Pasco. Augusto L. Piccon - Francisco J. Caligiuri; 2006: Sierras Hotel - Alta Gracia. Edición de Autor.