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DEVENIR

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/23/2019 12:00:00 a. m.

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UNO

"Martín se extravió en el futuro, dos años después de que lográramos advertir a la tagaciana que su vida corría peligro. Cuando lo conocí aquella noche que mi tía Ariadna y Walterio donaban sus colecciones al AMMA, supe que había encontrado al cómplice para que me acompañara hasta el final de mis días. Pero inauguró la "maldición del altariano" y en lo que habría sido nuestro último periplo, y de hecho lo fue en otro sentido, su burbuja de salto temporal viró del iridiscente al ceniciento indicando un evento de cuarta dimensión: la suspensión del tiempo.


Planeábamos explorar el mundo de los cronocoleccionistas, asistir de incógnito a sus interpretaciones del pasado (nuestro presente), anticiparnos al cisma del que salió el altariano dispuesto a editar su paisaje ideal causando perturbaciones en el presente por cada nueva realidad activada por su intervención, según nos narró mi mentor, aquel tagaciano enamorado de la hija del transgresor. Queríamos atestiguar el reencuentro de ambas cofradías tras la disolución del Superestado Global y la destrucción de los dispositivos cronoviatoriales confiscados.


El evento de cuarta dimensión es uno de los motivos por los que el salto temporal será proscrito en un distante futuro, poco se sabe del mismo. Hay quienes sostienen con crudeza como mi tía, que equivale a la muerte, otros como yo pensamos que el fallo de un cronoviatorem no calibrado para su autodestrucción, abandona al viajero en un punto aleatorio de la historia o de sus alternancias paralelas, lo que dificulta su localización pero al menos me deja con la esperanza de intuirlo partícipe de algún hecho colectivo que transforme el porvenir.”

Del diario de Valeria Granville.

DOS

En el apremio por intercambiar las joyas reales por las falsas, el Licenciado Pezzoni y el Profesor Goliardo no repararon que el anillo de Myriam Stefford, quedaba rezagado al fondo de la ampolla de cristal y que rápidamente era cubierto y mimetizado bajo una avalancha de destellos artificiales.

Atrapados desde 1936, aguardaron el momento oportuno para desguazar las ajorcas y vender individualmente diamantes y perlas a diferentes interesados del mercado negro, iniciando una fortuna cuyo prestigio luciría en la fachada de la tienda Clavero & Bostonso.



Eran dos hombres maduros, solitarios y de erotismo reprimido, abandonados en un presente que les fascinaba aunque no les correspondía. Con ese rasgo que los distanciaba afectivamente de los antiguos altagracienses con quienes protagonizaban la misma línea de tiempo, fueron montando su rutina de intimidad veterana, hasta llegar a compartir la desnudez de las sábanas. Tras los muros de una casona de Villa Carlos Pellegrini, otra guarida se había erigido en la ciudad, para sellar nuevos secretos inconfesables entre la culpa y el goce reconquistado.



RODAJES

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/26/2019 12:00:00 a. m.

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2028

Martín se quedó contemplando aquella postal de 1926 que Valeria le acababa de alcanzar, para que la traslación temporal no lo sorprendiera con un paisaje completamente desconocido. Las canteras El Cerro, habían sido una de las joyas del Ferrocarril Central Argentino, suministrando por más de 80 años del balasto necesario para el tendido de rieles y durmientes.


Le costaba comprender cómo aquel enclave minero casi había sido borrado del mapa de la ciudad, las pocas ruinas que asomaban entre la vegetación que recuperaba su territorio, no evocaban una intensa actividad laboral y mucho menos cinematográfica, pues fue una de las locaciones elegidas en 1952 para filmar una película protagonizada por Mario Soffici y Diana Maggi.


- En algunos minutos, quizás tengamos la oportunidad de cruzarnos con esta reliquia.


Valeria le entregó otra fotografía antigua en la que se veía un grupo de trabajadores a bordo de una de las dos locomotoras que en el predio, acarreaba los volquetes cargados con mineral extraído del frente de la cantera.

- Una fue enviada a Campana para su desguace, pero por fortuna la restauraron. Se encuentra exhibida frente a un edificio público. La otra desapareció.

Sincronizaron sus dispositivos de traslación y luego de un lapso de mutaciones circundantes en las que el sol dejó de ser un círculo para convertirse en una parábola de fuego mientras los edificios resurgían del saqueo, aparecieron tras el equipo de filmación de "Una Ventana a la Vida".



1952

El actor que interpreta al dueño de la cantera, camina hacia la cámara mientras la formación de volquetes pasa a sus espaldas. Se encuentra con un obrero accidentado que fue atendido por su sobrino, el Dr. Vélez:


- ¿Qué le pasa a éste? 


- ¡Nada! Un machucón, puedo seguir.

- Menos mal.




Valeria y Martín se mezclan con camarógrafos, asistentes de dirección, maquilladores, vestuaristas y extras. Ninguno atisba el rostro de la hija disidente del altariano. Temen que el preceptor la haya encontrado antes que ellos.




1953


En la puerta del Cine Plaza, la tagaciana se queda mirando el afiche de la producción en la que se infiltró como una de las compañeras del elenco teatral de Ana María, la actriz que desencadena la tragedia del protagonista.




Ocupa una butaca en la fila trasera para tener una mejor visualización de la pantalla y del público en el que podría ocultarse aquel preceptor obsesionado con ella. Las imágenes la atrapan y en un segundo plano de la escena desarrollada en la cantera, identifica dos rostros familiares que no la intimidan, pero por primera vez al finalizar la película, experimenta un desasosiego que no conocía.

ALERTAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/19/2019 12:00:00 a. m.

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Valeria aprendió rápidamente a usar su dispositivo de traslación temporal con la ayuda del tagaciano que se lo había regalado cuando cumplió 18 años, luego desapareció pero continuó recibiendo sus mensajes encriptados en documentos y postales como la que estaba leyendo:


Presta atención a los sutiles cambios que puedan aparecer en las fotografías, son indicios de alguna ligera o profunda mutación del pasado que conoces.
Te espero en este paraje a las 16:00 horas.

Valeria llegó puntualmente en bicicleta y no se sorprendió al ver aparecer a mitad del Puente Negro, una esfera iridiscente de la que surgió su amigo del futuro. Lo abrazó como si se tratara de su abuelo, aunque cronológicamente para él, ella le llevaría varios siglos de edad.

- Estamos ante un problema grave que pronto será detectado por los Preceptores.

- Lo sé, hay un cronoviatorem en manos desconocidas ¿Cómo pudo suceder?

- Perdí la subasta y desde entonces no dejo de hallar anomalías gráficas.

El tagaciano le alcanzó dos fotopostales del arroyo Buena Esperanza casi idénticas.



- Parece el juego de las diferencias…

- Si en el pasado ya comenzaron a desaparecer personas, nuestro porvenir está en riesgo.

- ¿Realmente vale la pena salvar ese futuro?

- Todo dependerá de este presente.



JUICIOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/14/2018 12:00:00 a. m.

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UNO

Acordaron que nadie tenía el derecho de violentar con un monstruo de palabras su paraíso serrano y alentados por la reciente prédica del cura párroco, urdieron la trama del escarmiento. Desde las poltronas de las galerías del Sierras Hotel hasta los invernaderos de Villa Carlos Pellegrini, la media voz y las misivas breves fueron comunicando el lugar de encuentro para la reunión expiatoria en la que cada asistente se comprometía a llevar al menos, un ejemplar de la novela maldita.

En el descampado elegido, bajo un atardecer nublado, los libros se fueron amontonando de manera desordenada y casi lineal, obligando a los asistentes a trazar un perímetro oblongo similar al de un bacilo. Una mujer tosió y comenzó a desenhebrar avemarías desde un rosario de cristales azules, otras fruncieron el ceño pero le hicieron coro, la oración se fue extendiendo en el preciso instante en que un cochero acercaba la braza de su cigarro a las páginas impregnadas de querosén.

Delineado por el fuego, el nombre del autor maldito resplandeció en las cubiertas de color rojo, verde y amarillo de su obra. Un trueno quebró el silencio del valle donde nacen las tormentas y se desató la lluvia. Cesaron las plegarias, la confusión se apoderó de los feligreses que corriendo y empujándose buscaron la protección de árboles automóviles y carruajes. La luz de la hoguera declinó bajo el aguacero.

- ¡Marcelo! ¡Marcelo Peyret! Lo intentaron pero no pudieron con todos.

Mientras subía al tren que lo alejaría de aquel infierno serrano, el escritor buscó el rostro de quien lo había llamado. Desde el andén, el tagaciano lo despedía levantando por encima de todos los viajeros, un volumen de “Alta Gracia”.

- El futuro no perderá la posibilidad de leerte.


 DOS

Ariadna quitó el señalador de la página 65 y continuó con la lectura del libro que le había entregado aquel sujeto misterioso de la biblioteca:

“Las nuevas generaciones eran débiles, enclenques, niños escrofulosos, llevando en su sangre empobrecida el germen del terrible mal. Fue entonces cuando se fundó un dispensario, pero ya era tarde. La tuberculosis es una enfermedad para ricos, exige una vida ociosa, una alimentación especial, y los medicamentos de nada sirven, son impotentes por sí solos, no ya para curar, sino ni siquiera para impedir los progresos de la enfermedad…
El bacilo está en todas partes. Es señor, el rey, el soberano absoluto. De el viven los médicos, los curas, los hoteleros y comerciantes. De él habla y se preocupa todo el mundo, en el palacio suntuoso y en el tugurio miserable. Es el nuevo señor de la montaña, buitre voraz que necesita carne humana para alimentarse. Se extiende a las vacas, vive en la leche, en la carne, en el aire, se esconde en los rincones, en la ropa, en el polvo del camino, en el beso de la madre, en el aliento de la novia, y allí, artero, solapado, alevoso, acecha el momento propicio y da el golpe.
Tirano absoluto, odiado, y combatido por todos, parece que de todos se burla, e invencible, omnipotente, cada día afirma más su señorío en las sierras.

Néstor pudo apreciar esa mañana, todo el dolor de esa tragedia.
Contreras vino a buscarlo, al Hotel Colinas, donde se alojaba, y juntos se dirigieron a misa. Cuando llegaron, ésta ya había comenzado. La pequeña iglesia colonial se hallaba atestada de gente, que devotamente seguía la ceremonia oficiada en latín por el cura.

- Kyrie, eleison…- percibió Néstor, en el murmullo de voces. Esas palabras habían resonado en las viejas bóvedas desde hacía centenares de años. En tiempos pretéritos, todas las mañanas eran repetidas por los indios de la factoría, almas infieles, ganadas para el cristianismo por los padres jesuitas. En el viejo altar, en el vetusto coro, las repetía el eco, como si esos muros adquiriesen musicales sonoridades, a fuerza de vibrar sus moléculas con las mismas palabras.

Néstor cerrando los ojos, imaginó la solemnidad de esas pasadas ceremonias, donde salvajes y civilizados se unían en un mismo deseo, en una misma aspiración.

- Gloria in excelsis…

Veía la multitud de indios semidesnudos, postrarse ante los símbolos sagrados, poseídos por el temor de lo incomprendido, ofreciéndole su sumisión de niños grandes. Seres arrancados a la azarosa vida de una guerra continua, fieros cultores del valor, venían a deponer, ante el ser supremo de los hombres blancos, su espíritu de salvajes, en las frases sacramentales.

- Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

La nueva religión cambiaba su idiosincrasia, y los tornaba, de sanguinarios guerreros, en mansos corderos, en dóciles instrumentos de esos hombres de negra sotana, en cuyas manos, bajo cuya autoridad y para su provecho, arrancaban la riqueza de la tierra, levantaban poblaciones, y contribuían a fortalecer una autoridad, que los transformaba, de hombres libres, en pobres cosas despreciables, sin individualidad, sin atributo de la dignidad humana.”


Conmovida, Ariadna cerró el libro reafirmando todas sus sospechas sobre el pasado de la ciudad. Tantos años reclamando la reivindicación histórica de un turismo sanitario negado por décadas.

- Lo intentaron, pero sin dudas… no pudieron con todos.


LEALTAD

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/07/2018 12:00:00 a. m.

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Le quitó el polvo a su cronoviatorem y lo resguardó bajo un fanal invisibilizador, luego fue extrayendo de los bolsillos cada fotografía incautada y las revisó con una lupa.

La primera capturaba el espejismo de la villa serrana, surgiendo de una vegetación xerófila extinta tras siglos de depredación:




La segunda documentaba la presencia de vaya a saber qué vestigios de civilización primitiva, desgranándose a la luz de la ignorancia:




La tercera captaba un instante de solaz de aquellos antepasados que apenas alcanzaron a dominar la distancia entre sus viajes:



La cuarta registraba el interior de un espacio litúrgico construido en torno a la fe, una creencia resquebrajada por la ascensión del neo nihilismo.




El Superestado Global le había encomendado un rol antipático para los viajeros del tiempo que todavía continuaban desplazándose en la clandestinidad. Tras la proscripción, los Preceptores fueron entrenados para controlar sus sentimientos mientras perseguían a coleccionistas y saqueadores históricos. Su mayor mérito consistía en la absoluta carencia de nostalgia, sin embargo al contemplar la quinta postal confiscada, el pulso le tembló. 

Había en ese paisaje montañoso y de construcciones ferroviarias, un eco de familiaridad que lo dejó inactivo por algunos segundos. Al girarlo para buscar algún dato que explicara aquel arrebato inoportuno, encontró un manuscrito:

“Sra. Lola de Montenegro:
Un afectuoso saludo les envía a todos
desde estas hermosísimas sierras
en donde nos encontramos muy  bien.
La amiga que los aprecia,
Amparo.”

Recogió todas las postales, las colocó en el centro de su incinerador portátil y pulsó el encendedor.


Las memorias de Altaria y Tagacia, se confundieron en un manojo de cenizas que fueron succionadas por el ducto de vacío hasta la compostera colectiva.

(Las postales de la presente entrada, no forman parte de la Colección Villarreal).

NOTORIA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/28/2018 12:00:00 a. m.

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Aprovechó la noche sin luna para saltar el cerco de lambertianas podadas y buscar la única ventana de la casona de granito rosado que todavía filtraba una sospecha luminosa, desde el jardín podía escucharse el piano de Richard Clayderman. El otro altariano desaprobó con una mueca la elección musical, pero asumió que “Nostalgy” tenía sentido si el Licenciado Pezzoni se encontraba escribiendo un libro de anécdotas sobre el turismo en la sierras.

En su estudio, Adriano cotejaba datos en diversas libretas con anotaciones, hojeaba libros amarillentos, seleccionaba imágenes antiguas de una pila desequilibrada. Su clandestino mecenas determinó que en medio de ese caos documental, infiltraría la postal del casino que llevaba en un bolsillo:

Para poder ingresar a la casona sin que su dueño lo notara, no le resultó complicado generar la distracción necesaria para que el Licenciado Pezzoni se dirigiera hasta el patio trasero, pero al no calcular bien su desconfianza, estuvo a punto de ser descubierto y apenas tuvo tiempo de ocultarse tras un cortinado del pasillo.

Adriano regresó al estudio con la impresión de que algo había cambiado en el aparente desorden que precisaba para trabajar: coronando el cerro de fotos en sepia y blanco y negro, en dos dimensiones, las torres aún no decapitadas del casino del Sierras Hotel se erguían azules como los árboles circundantes.

Notó la estampilla desgarrada y como buen filatelista emitió un gruñido en señal de queja, luego giró la tarjeta y leyó el reverso:


"Señora Teran Stas Lomas.
Rosario

Queridas Amigas:
Deseo que al recibo se encuentren
todas bien, Mamá i yo
Mui contentas nos síenta mucho.
Aunque aquí en el Hotel
hai poco gente lo pasamos
mui entretenidas, las familias
que hai son todas de B. A.
Escríbanme pronto i
cuéntenme las novedades
de Rosario. Muchos saludos
para todos de Mamá
las abraza su amiga
María Esther.

Hotel (La Florida).

Les mando el casino, tu Effi
Lo conocés verdad?"


- ¿De dónde habrá salido esta porquería? Ni me sirve como pieza filatélica, ni como testimonio anecdótico, porque quien la envió nunca se alojó en el Sierras. La ortografía y lo que dice alcanzan para probar que es una señal temprana de cómo el proletariado inició la decadencia turística de la Villa…

Adriano Pezzoni arrojó la postal al cesto de papeles, guardó el vinilo de Richard Clayderman y apagó la luz. En las sombras, el otro altariano continuó de pie envuelto por el pesado terciopelo de la decepción. Los estertores nocturnos del Licenciado, comenzaban a surgir desde su dormitorio como si intentara interpretar “Ballad for Adeline”.

UTOPÍAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 12/09/2012 12:00:00 a. m.

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οὐτοπία (οὐ, no; τόπος, lugar = 'lo que no está en ningún lugar').
εὐτοπία (εὐ, buen; τόπος, lugar) = 'buen lugar'.

¿Qué de aquella isla de Tomás Moro, surgió, desapareció o aún se mantiene en esta tierra de sueños imposibles?

¿Qué de un futuro de idealizados horizontes que hoy es polvoriento pasado, se sostiene como una oportunidad?

La aventura ferrocarrilera de las canteras, con sus rieles, puentes y kilométricas cintas transportadoras, sus galpones ladrilleros y colosales explosiones para vencer la montaña.

Recuerdo de Alta Gracia, Sierras de Córdoba F.C.C.A
.
Señor
Antonio Damilano
Rivadavia 8505
Buenos Aires

Damilano tengo su
carta en mi poder hace
tiempo ya, no le contesté antes
solamente por saber el resultado
del fines de marzo
con respecto a mi ida, pues
ahora ya lo sé que será
probablemente para el 8 o el 10
del que rige
Adiós asta la vista lo saluda
                                                        Genaro Orished
Su bucólico familisterio...

LA FLORIDA - ALTA GRACIA

El empeño por domesticar la salvaje geografía serrana y hacerla digna del más exquisito descanso burgués, la esgrima entre las espinas de la rosa y las de los tuscales…

Alta Gracia – Recreo “La Mascote”, entre las Sierras.


Tradución:

9 de abril de 1917

Mi querida Avery. Aquí es donde tomamos el té de la tarde, es un lugar bonito en las sierras, en la parte trasera del chalet está el río. Era nuestro primer paseo en auto en un día aburrido así que papá no llevó la cámara. Cuando fuimos a retirar las fotos, encontré ésta (postal) en la tienda. Nos quedamos muy contentos, ya que estaba tan bien situado, para que puedas ver dónde estábamos. Tu carta llegó el viernes por la mañana. Muchas gracias. Nos vamos de aquí mañana y estaremos en casa en la mañana del miércoles. Cariños de papá y mamá.


La voluntad faraónica de perpetuar el amor más allá de la muerte, acuchillando el paisaje con una monolítica daga de hormigón y diamantes legendarios…

Monumento Faro a Myriam Stefford
Alta Gracia, Provincia de Córdoba


Monumento Recordatorio de la
Primera aviadora caída en Sur América
Señora Myriam Stefford
Altura 82 metros.
Poder del Faro 120 kilómetros

Sra Manuela Maldonado
De García González
Av. Quintana 16
Buenos Aires

Este obelisco que tenemos
en los suburbios de Córdoba
es mucho mejor que el de
la Capital Federal

Córdoba Septiembre 3/38

Sí… de todas las utopías altarianas, ésta última es la única que perdura, pautando el cardo y el decumano de nuestros silencios cardinales, la que augura continuar remontando con su simbólica pasión y locura, todas las constelaciones del sur, aun cuando ya no quede ningún latido sobre las ruinas terrenales…

ARRIBOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/18/2011 12:00:00 a. m.

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Apenas pudo concentrarse en el libro que había seleccionado para el viaje, la uniforme continuidad de los sembradíos más allá de la ventanilla, ejercía sobre ella una atracción mayor que aquellas palabras iniciales:

“Siempre es posible esperar del tiempo respuestas a las incógnitas suscitadas en el pasado, el futuro podrá ofrecerse como una ventana al paisaje de las certezas. En tanto nuestras vidas continúen su marcha dejando atrás los recintos silenciosos de la duda y el fracaso, nunca será tarde para descorrer las cortinas y abrir los postigos con júbilo…”

Dudaba que a través del cristal pudiera identificar entre los surcos, la señal que aprobaba su decisión, por lo pronto le quedaban tantos kilómetros como páginas por sufrir al protagonista de su aburrida novela.

Si aceleraba los preparativos, alcanzaría el tren que seguramente llegaría al mediodía. Miró a su alrededor, comprobó que todo estuviera en orden y de pie frente al espejo buscó en sus ojos azulados, algún rastro que lo delatara. Todo lo que a partir de ese instante comenzara a sucederle, quizás quedaría en manos de una red de casualidades: un descuido, la habitual distracción local de las instituciones públicas. Estaba decidido a reescribir cada carilla de su tormentoso diario, pero para ello necesitaba huir de la empecinada soledad de los excesos y desvaríos, intentando compartir por primera vez, el reposo de un hogar. Nunca antes se había planteado el amor como una opción y aquello que por muchos años le había parecido un decadente lugar común, se presentó como su alternativa redentora.

En el coche comedor pudo disfrutar de una infusión reconfortante que la sacó de sus cavilaciones al ponerla al alcance de las miradas ajenas. Dos elegantes damas, luciendo elaborados sombreros la saludaron al pasar por su mesa, ella respondió con una discreta reverencia a pesar de sospechar que tras el protocolo, sus cabezas emperifolladas se inclinarían escandalizadas en el vagón siguiente, comentando su viaje solitario a tierras cordobesas. Hacía tiempo que las habladurías no la inquietaban, su postura frente a la sociedad porteña había transgredido todas las convenciones, desde el día en que se propuso realizar estudios superiores que siempre habían estado reservados para los hombres. Desde su cultivado intelecto, podía comprender el limitado mundo de aquellas mujeres condenadas a un maternal y frívolo devenir.

Abandonó su cuarto con sigilo, por suerte la estación quedaba muy cerca, le sorprendió que la gente en la calle apenas reparara en su presencia. Típico prejuicio de extranjero que pretende ser el centro de las miradas pueblerinas, pero instantáneamente recordó que el Sierras Hotel había acostumbrado a esa gente a los visitantes conspicuos, de doble apellido o sangre real. El carecía de esos atributos, pero sus rasgos caucásicos, lo alejaban de cualquier posibilidad de mímesis con el paisaje humano de Alta Gracia.

Descendió por la vereda soleada y en la penúltima esquina antes de llegar a destino, un linyera le interrumpió el paso. Sobresaltado buscó entre sus bolsillos un puñado de monedas que giraron como minúsculos trompos dorados en la palma encallecida del menesteroso que lo apuñaló con una venenosa mirada de reconocimiento.

El horizonte comenzó a ondularse, la agitación entre los pasajeros era una prueba de que el destino se acercaba descontando durmientes entre los rieles. Pronto tendría con quien comentar sus impresiones sobre el viaje en tren, sabía que la esperaban en la estación con el entusiasmo renovado que prometía una vida nueva. Estaba preparada para demostrar en Alta Gracia, aquello que en la Capital le fuera negado.

 
Apresuró el paso y llegó al andén, le pareció extraño no encontrarse con la actividad propia que precede al ingreso de un tren, temió que sus cálculos hubieran estado desacertados, que algún inconveniente se presentara en el trayecto. Un escalofrío lo paralizó al imaginar que todos sus propósitos podían malograrse por culpa de un error de horarios, entonces advirtió que el viejo reloj de la estación, estaba detenido y que las vías se hallaban cubiertas por la maleza.

Un amistoso grupo de sonrisas le dio la bienvenida, la comitiva del Sanatorio Pattin la aguardaba con respeto. Esa misma tarde ocuparía su puesto de doctora especializada en enfermedades pulmonares.

Un escuadrón lo rodeó en la estación abandonada, el dato aportado por el linyera había sido certero. Esa misma tarde los medios informaron sobre la detención de un contrabandista, mientras esperaba un tren para huir que jamás llegaría...