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URGENTE

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/02/2018 12:00:00 a. m.

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El Licenciado Pezzoni desgarró el envoltorio de papel madera y de su interior sacó otro sobre de menor tamaño en cuya cubierta estaba inserta una postal con una ilustración artística del Reloj Público. Pensó que el Profesor Goliardo guardaba una obtusa preferencia por los excesos de estilo y el protocolo del misterio. No se equivocó.




Desde una cuartilla manuscrita con elegante cursiva inglesa y acompañada de un origami, su colega de la Cofradía de Coleccionistas, se proponía inocularle una dosis doble del bacilo de la intriga y lo conseguía:

“Estimado Licenciado:

El propósito de la presente es confiarle un hallazgo documental, que atendiendo al recuerdo de aquellas apasionantes tertulias compartidas en nuestra juventud, quizás pueda interesarle por su potencial científico.

En el medio donde desarrollo mi actividad académica, las novedades no son frecuentes, sin embargo, las consignas didácticas a veces deparan sorpresas gratificantes y un simple ensayo sobre el patrimonio cultural local, puede transformarse en la semilla de un posible descubrimiento trascendental.

Se encuentra en mi poder, una postal extremadamente rara cuya calidad fotográfica no es la mejor pero que revela un poco conocido enfoque del tajamar, Puede observarse el tramo del murallón jesuita que fue demolido y la esquina antes de ser rellenada para la construcción del Reloj Público.
Lo que podría interpretarse como una sombra o un error de impresión en la tarjeta, queda esclarecido por un párrafo del documento cuya copia adjunto con esta carta y que se halla debidamente resaltado.

Si le parece bien, lo invito este domingo a tomar un café a mi casa de la calle San Martín 176 .

Lo espera atentamente,

Ósman Iglesias Goliardo.
Profesor de Historia.”

Adriano desplegó el origami del sol que acompañaba la carta y constató que se trataba de un facsímil del Siglo XIX con la firma de Manuel Solares. Lo que leyó en el artículo resaltado lo convirtió en una figura de esteatita:


“35º- Ordeno y mando que las composturas y reparos de la acequia que trae agua al tajamar, como que es en beneficio de todos los vecinos y pobladores de Altagracia, corra de cuenta de éllos este trabajo, cuando sean avisados por el patrón; así lo declaro para que conste.

36º- Ordeno y es mi voluntad que la arcada del túnel del tajamar sea tapiada a cal y canto sin que su puerta sea retirada, que las labores sean realizadas por dos peones contratados fuera de la Villa. Declárolo así para que conste.”..--




INFAMIA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 6/15/2018 12:00:00 a. m.

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El arroyo ha lavado las culpas de la ciudad aún en tiempos de extrema sequía. La sangre derramada en sus aguas, no siempre fue real, ni provino del matadero.




Muy pocos altarianos han sospechado de nuestra existencia, su romanticismo nos reduce a una presencia fantasmal que propicia el olvido, la destrucción y el extravío. Pero mientras en sus viajes, van rescatando las astillas dispersas de un esplendor desaparecido, nosotros optamos por perseguir sus huellas para que la duda arroje una sombra de prudencia en su desmesurada idealización de la historia. En cuanto Altaria se propone deslumbrar, Tagacia emerge de la oscuridad para que los secretos no se disuelvan en la heroicidad de un instante obturado por una máquina de fotos.

Por eso preferimos los textos a las imágenes, los objetos a las narraciones, el sonido al color. Evitamos que el fuego se alimente de situaciones inapropiadas, que los mapas omitan ubicaciones oprobiosas:

Chile, entre Paraguay y Prudencio Bustos.
Una de las cuatro esquinas de la encrucijada de San Martín y Córdoba.
Belisario Roldán, entre Avenida Belgrano y los naranjos de calle Chile.

Tres direcciones que la memoria altariana no registra en ninguna postal y prefiere olvidar, tres direcciones para un pasado siniestro que muchos quisieran perpetuar.

La ominosa clandestinidad de la hipocresía altagraciense ante la vida.
La ignorancia montada entre trapos sucios de complicidad y curanderismo.
La sangrienta fuente mercantil que erigió la fortuna de algún ilustre diplomado.

Y  un manojo de cartas sobre al amor y la soledad, el silencio y la fortaleza de una mujer, la distancia de un supuesto caballero que alguna vez se petrificó entre los brazos de un ángel por el sueño de un patriarca…

Buenos Aires 2-2-1948


Buenos Aires 3-3-1948


Buenos Aires 24-4-1948




ATÁVICO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/31/2018 12:00:00 a. m.

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Entre los objetos rescatados de una cápsula del tiempo, se encuentra un mapa que fue preciso someter a una cámara de recomposición orgánica, debido a su alto grado de deterioro. El resultado de la reintegración molecular del documento, permitió visualizar la representación de un territorio atravesado por cursos de agua en cercanías a un cordón montañoso y algunas construcciones que verifican la existencia de asentamientos humanos en la región.

Si bien la orientación carece de coordenadas exactas, la escasa nomenclatura que lo acompaña es suficiente para conjeturar que uno de los edificios pertenecería a la hoy perdida ciudad de Altaria.



En el mismo sitio arqueológico donde se realizó el histórico hallazgo, apareció un contenedor hermético con fotografías desvaídas y una bitácora cuyas páginas se encuentran afectadas por diversas patologías propias del papel, un antiguo material hoy caído en desuso por su inestable comportamiento ante el paso de los años.

A continuación se reproducen algunos párrafos de las cuartillas recuperadas de indudable valor documental:


 “…Altaria sea una versión empequeñecida de la ciudad, un recorte de lo que para los altarianos merece ser recordado. Todo aquello que merece ser recordado, está vinculado a nuestros afectos, estructura nuestro espacio existencial, son el hilo conector de los ámbitos que deben ser considerados como lugares…”


“Hay dos tipos de altarianos el que la idealiza hacia el pasado suele ser el más inofensivo pero es el más tradicionalista, el que la llora, el que se ha dado cuenta de que su inasibilidad deviene de la pérdida de una ciudad que nunca ha existido, sino en la anécdota histórica, en un amplio mosaico…”


“La ciudad tiene signos que dividen en porciones los intentos por unificar los deseos y los tiempos porque cuando los altarianos sueñan, se equivocan y fragmentan sus deseos cuando los proyectan en la ciudad sin darse cuenta que sus errores amplían los territorios de…”

Una primera lectura lleva a observar que para la época en que el texto fue escrito (circa 1998), presenta una redacción algo torpe, redundante y extremadamente poética para tratarse de una reseña que deba aceptarse como fuente confiable, sin embargo ahí estarían el mapa y las imágenes para inaugurar preguntas y respuestas…

¿Quiénes y cómo eran los altarianos?

¿Qué y cómo era Altaria?

¿Cuál es el nombre perdido de aquellos territorios ampliados por los errores de sus habitantes?


PRÓLOGO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/29/2018 12:00:00 a. m.

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De Altaria, apenas se conservan la fragilidad de unas cuartillas sueltas, crónicas manuscritas en bitácoras, imágenes seccionadas impresas sobre rectángulos de celulosa a punto de desintegrarse, dispersos objetos y fetiches en las pocas colecciones de curiosidades y nostalgia que conservan algunos privilegiados.

Prohibidos los viajes en el tiempo, extraviados los archivos de un pasado que hoy nos resulta inasible, se hace difícil para los custodios del RUMA (Repositorio Universal de Memorias Antiguas), precisar cuál fue su localización exacta tras los cataclismos ambientales que alteraron el planeta en los últimos dos milenios. 

En un fanal presurizado, diez fragmentos postales, representaciones bidimensionales del entorno, no ayudan demasiado a recomponer la pretérita realidad de un paisaje desaparecido: oquedades geométricas señalando sombras protectoras, manchas fractales de vegetación y topografía, primitivos medios de locomoción, hábitats artificiales en la desolación de alguna serranía, senderos de acero y madera, pórticos rotulados con una caligrafía de neón, ídolos pétreos de religiones extinguidas…


Legado al futuro un rompecabezas de escombros y artefactos, resulta prodigioso que la civilización haya sobrevivido a la batalla entre la codicia y la naturaleza.

Asumiendo que toda leyenda parte de algún hecho histórico, es probable que alguna vez, recostada sobre el piedemonte de una región mediterránea, se erigiera una ciudad amada y odiada por habitantes y viajeros, es posible que los inmensos vacíos que hoy alimentan los mapas de la duda, alguna vez sean completados con la añoranza colectiva.

FLUVIAL

Posted by Walterio | Posted in , , , , , , | Posted on 12/02/2012 12:00:00 a. m.

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UNO

“José de la Quintana, un pueblito cordobés tranquilo y pintoresco a 20 km al sureste de Alta Gracia, pero un tanto a trasmano.
(…)
Sin embargo tiene ferrocarril. Ahí termina un ramal que llega desde Alta Gracia. Y en otros tiempos corría un tren una vez por semana.
(…)
Otrora había sido una estancia. Una importante estancia donde solían pasar temporadas de descanso, eminentes ciudadanos que llegaron a desempeñar la primera magistratura del país. Quintana, Yrigoyen, Alvear, fueron cada cual a su tiempo, sus más asiduos visitantes. Era la estancia de los “presidentes”, como la designaban los lugareños y la peonada misma.”


“Y su casco enorme y solariega residencia, tuvo un nombre “La Casona”. Y La Casona naturalmente, como la gran estancia que era, con una pequeña capilla donde se celebraba misa cada domingo, cuando se encontraba en ella alguno de sus ilustres huéspedes.

Con los años dejaron de ir los presidentes. La estancia se transformó en pueblo y La Casona en una acogedora hostería. Ya en la capilla no se celebraron más misas, pero quedó por largos años tal cual era, con una imagen de “El Niño Alcalde” tallado en madera por manos de un artista indígena…”
(…)
“Y tenía su leyenda. Una conmovedora y dramática leyenda que alcanzaba -salvando las distancias- ribetes bíblicos. Data de la época de Rosas.”

“Y cuentan que las huestes del tirano venían desbastando la región con ensañamiento, al no dar con el paradero de un grupo de unitarios que huían de las mismas, procurando salvar sus vidas. Estos se habían refugiado en el casco de La Casona. Pero un día, sabedores de los rosistas ya habían descubierto el escondite y se acercaban a galope tendido, sable en mano, para tocarles “la refalosa”, decidieron huir. Y temerosos de que cometieran represalias con las imágenes de la Capilla que les sirviera de albergue, al sentirse burlados nuevamente, un jinete cargó sobre la grupa de su caballo, la imagen de “El Niño Alcalde” perdiendo en ello valiosos minutos y huyó precipitadamente en dirección a Alta Gracia. Ya oía a sus espaldas, cerca, muy cerca, el tropel de las cabalgaduras de la soldadesca de Rosas.”


“Estaban por darle alcance, puesto que apenas los separaba el río Anisacate. El unitario portador de la imagen, estaba perdido. Ya los que marchaban a la vanguardia comenzaron a cruzar el río cuando de pronto, un horrísono e inacabable trueno se oyó muy cercano y las aguas, normalmente mansas, crecieron furiosamente, saliendo de madre, arrastrando y destrozando cuanto encontraban a su paso. Se había producido una de las temibles crecientes del río Anisacate, tan desbastadoras y crueles como siempre. Pero aquella ocasión al sepultar en sus torrentosas aguas a parte de la terrible soldadesca, e impedirles el paso a los restantes, había salvado milagrosamente la vida de quien, jugándosela, detuviera su huida para rescatar de un presunta sacrilegio, la integridad de la sagrada imagen. Al igual que cuando Moisés cruzó el mar Rojo, al frente del pueblo elegido.”

Del libro “Viejas Estampas de Alta Gracia”
JORGE ZEMBORAIN

DOS

Si de leyendas y postales, el Anisacate nos ofrece un puente para cruzar las aguas del tiempo, busquemos entre sus riberas un presente continuo de cortaderas y piedras pulidas, de sauzales y morteros comechingones:



Un encuentro suspendido entre el pasado y el futuro…

DELFINA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/19/2012 12:00:00 a. m.

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En los diarios de Delfina Bunge, hallamos el relato de una visita a la morada jesuítica en 1909:


“Otra tarde vamos con Octavio a visitar el convento que está en poder de los Lozada desde Liniers. Nos recibe una viejita de negro. Con ella recorremos los claustros espaciosos y desiertos, de ladrillos desiguales. Nuestras pisadas y nuestras voces resuenan extrañamente allí. Es un crepúsculo sin colores esta vez. Visitamos la sala donde se reunían los Padres, los cuartos desnudos y grandes con una sola y pequeña ventana enrejada y los techos abovedados. Está oscuro y Octavio enciende un fosforito para ver en dónde ponemos los pies. Subimos una escalerita de piedra y caminamos por los tejados del convento y la de la iglesia. La vista es bella: por un lado la pampa y por el otro las sierras… A Julia todo esto le inspira pavor; no quisiera por nada vivir allí. Octavio, en cambio, repite mil veces que si pudiera lo compraba todo. Yo le contesto: “Pero nunca sería para ti como para mí… tendría para ti poesía; pero no la que tiene para mí… ¿qué significarán para ti los claustros donde se paseaba la vida religiosa, y qué la iglesia?”
Cuando salimos de esa excursión nos acercamos al tajamar. No había colores ninguno. Sobre un cielo pálido, con el último recuerdo del día, se destacaban las sierras como si fueran negras. Todo era color sombra, hasta el hotel blanco al pie de las sierras, también sobre el tajamar. No gritaban ni tordos ni gallaretas. El agua estaba igualmente en sombras: mitad negras y la otra mitad más claras, color acero. Cruzaba silenciosamente un bote con dos remeros; y había en lo alto de las sierras sombrías una estrellita.”



De Delfina Bunge, Diarios íntimos de una época brillante por Lucía Galvez

EMPRESA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/22/2012 12:00:00 a. m.

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Muchas de las postales que recibí durante estos años contaban en su reverso con la siguiente impresión: “Edición La Cubana”, no fue hasta que llegó aquella con un detalle sorpresivo que fui recuperando el rastro de una de las razones sociales de Altaria:
..

No era raro que por esa época las librerías serranas editaran sus propias postales, Cosquín, por ejemplo tenía a “Casa Coeli” (que todavía funciona en el mismo domicilio).
Más tarde en la Guía de Turismo de 1956-1957, encontré el siguiente aviso publicitario:
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“La Cubana” se encargaría de legarnos algunas piezas del desperdigado rompecabezas afectivo de Alta Gracia, autoretratándose en un paisaje tradicional: El Primer Paredón.
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ALTA GRACIA – Puente del Potrerillo
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Postales que preservaron, la memoria de un nombre… Otras empresas no corrieron con la misma suerte, aunque la paciencia y el cuidado de algunos vecinos exhumaron de las sombras otros papeles para que hoy podamos evocar la industria y el comercio de aquella Villa:
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CURTIEMBRE LA REGIONAL
SAAVEDRA Y GARZÓN
ALTA GRACIA
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FÁBRICA DE LAVARROPAS LUMBRERA
CHILE 227 ALTA GRACIA
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GRANDES ALMACENES
FERRARI, CHAVERO BESTONSO & CIA SRL.
AV. BELGRANO 200 T.E: 212 ALTA GRACIA
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Nombres y apellidos arrebatados por el tiempo, efímeros poderes que el presente pretende reproducir con otras nomenclaturas y símbolos tras el artificio del cristal espejado que el futuro, también se encargará de condenar al olvido…

EDICIÓN

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/20/2012 12:00:00 a. m.

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Con frecuencia, un instante del pasado retorna en una versión diferente:


“Recuerdo el polvo del camino, la sombra fresca, el aroma de las hierbas serranas.”


“Recuerdo la aspereza de las rocas enmarcadas por el canto de los pájaros.”


“Recuerdo la limpidez del cielo, el color lustroso del follaje y las flores silvestres.”

Cada viajero regresó con una postal editada en la memoria,
que rara vez acompañó el reverso de sus palabras.

EQUINOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 4/29/2012 12:00:00 a. m.

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Los caballos pasan trotando entre mis postales, uniendo las calles de la antigua villa, con los senderos serranos. En sus monturas fotográficas cargan tanto a los turistas del Alto como a los viejos moradores del Valle Buena Esperanza.

Alta Gracia – Antigua Ranchería Colonial 2° Parte Posterior Iglesia
Sus cascos van marcando en silencio, el sepia de las antiguas emulsiones, mientras los muros, puertas, ventanas, sauces y cerros se pliegan y despliegan en el bidimensional paisaje de los siete álbumes de mi biblioteca.

Alta Gracia – El Cañito

Por las noches se escapan, galopan por las cornisas de las casonas que aún se mantienen en pie y vuelven a relinchar en los sueños de quienes todavía sostienen, la memoria ecuestre de Altaria...

RETOÑOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 4/08/2012 12:00:00 a. m.

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Mediados del año 2011

Rodeado de las tarjetas que le he ido enviando, Walterio explica a un grupo de niños que en el pasado, estos pequeños rectángulos de papel, daban cabida a grandes afectos y asombros. De inmediato se ponen manos a la obra junto a su maestra y al finalizar el taller, entre todos presentan una nueva generación de postales…”
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Crónicas de un altariano.





No encuentro mejor manera de celebrar los 424 años de la merced de Paravachasca otorgada a Juan Nieto, que enviando al futuro, lo que el futuro dibujó recortó y pintó con su infantil esperanza.
Que sus reversos se llenen de proyectos de vida, por un mejor porvenir para Altaria…


Las postales de esta entrada, corresponden a una edición especial realizada por el Taller de Interpretación “Aprendiendo a Mirar Nuestro Patrimonio” dirigido por María Gracia Ale, en el Museo de la Estancia Jesuítica de Alta Gracia  durante el transcurso de la muestra “Paisajes Afectivos, la memoria postal de los viajeros”.

ARRIBOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/18/2011 12:00:00 a. m.

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Apenas pudo concentrarse en el libro que había seleccionado para el viaje, la uniforme continuidad de los sembradíos más allá de la ventanilla, ejercía sobre ella una atracción mayor que aquellas palabras iniciales:

“Siempre es posible esperar del tiempo respuestas a las incógnitas suscitadas en el pasado, el futuro podrá ofrecerse como una ventana al paisaje de las certezas. En tanto nuestras vidas continúen su marcha dejando atrás los recintos silenciosos de la duda y el fracaso, nunca será tarde para descorrer las cortinas y abrir los postigos con júbilo…”

Dudaba que a través del cristal pudiera identificar entre los surcos, la señal que aprobaba su decisión, por lo pronto le quedaban tantos kilómetros como páginas por sufrir al protagonista de su aburrida novela.

Si aceleraba los preparativos, alcanzaría el tren que seguramente llegaría al mediodía. Miró a su alrededor, comprobó que todo estuviera en orden y de pie frente al espejo buscó en sus ojos azulados, algún rastro que lo delatara. Todo lo que a partir de ese instante comenzara a sucederle, quizás quedaría en manos de una red de casualidades: un descuido, la habitual distracción local de las instituciones públicas. Estaba decidido a reescribir cada carilla de su tormentoso diario, pero para ello necesitaba huir de la empecinada soledad de los excesos y desvaríos, intentando compartir por primera vez, el reposo de un hogar. Nunca antes se había planteado el amor como una opción y aquello que por muchos años le había parecido un decadente lugar común, se presentó como su alternativa redentora.

En el coche comedor pudo disfrutar de una infusión reconfortante que la sacó de sus cavilaciones al ponerla al alcance de las miradas ajenas. Dos elegantes damas, luciendo elaborados sombreros la saludaron al pasar por su mesa, ella respondió con una discreta reverencia a pesar de sospechar que tras el protocolo, sus cabezas emperifolladas se inclinarían escandalizadas en el vagón siguiente, comentando su viaje solitario a tierras cordobesas. Hacía tiempo que las habladurías no la inquietaban, su postura frente a la sociedad porteña había transgredido todas las convenciones, desde el día en que se propuso realizar estudios superiores que siempre habían estado reservados para los hombres. Desde su cultivado intelecto, podía comprender el limitado mundo de aquellas mujeres condenadas a un maternal y frívolo devenir.

Abandonó su cuarto con sigilo, por suerte la estación quedaba muy cerca, le sorprendió que la gente en la calle apenas reparara en su presencia. Típico prejuicio de extranjero que pretende ser el centro de las miradas pueblerinas, pero instantáneamente recordó que el Sierras Hotel había acostumbrado a esa gente a los visitantes conspicuos, de doble apellido o sangre real. El carecía de esos atributos, pero sus rasgos caucásicos, lo alejaban de cualquier posibilidad de mímesis con el paisaje humano de Alta Gracia.

Descendió por la vereda soleada y en la penúltima esquina antes de llegar a destino, un linyera le interrumpió el paso. Sobresaltado buscó entre sus bolsillos un puñado de monedas que giraron como minúsculos trompos dorados en la palma encallecida del menesteroso que lo apuñaló con una venenosa mirada de reconocimiento.

El horizonte comenzó a ondularse, la agitación entre los pasajeros era una prueba de que el destino se acercaba descontando durmientes entre los rieles. Pronto tendría con quien comentar sus impresiones sobre el viaje en tren, sabía que la esperaban en la estación con el entusiasmo renovado que prometía una vida nueva. Estaba preparada para demostrar en Alta Gracia, aquello que en la Capital le fuera negado.

 
Apresuró el paso y llegó al andén, le pareció extraño no encontrarse con la actividad propia que precede al ingreso de un tren, temió que sus cálculos hubieran estado desacertados, que algún inconveniente se presentara en el trayecto. Un escalofrío lo paralizó al imaginar que todos sus propósitos podían malograrse por culpa de un error de horarios, entonces advirtió que el viejo reloj de la estación, estaba detenido y que las vías se hallaban cubiertas por la maleza.

Un amistoso grupo de sonrisas le dio la bienvenida, la comitiva del Sanatorio Pattin la aguardaba con respeto. Esa misma tarde ocuparía su puesto de doctora especializada en enfermedades pulmonares.

Un escuadrón lo rodeó en la estación abandonada, el dato aportado por el linyera había sido certero. Esa misma tarde los medios informaron sobre la detención de un contrabandista, mientras esperaba un tren para huir que jamás llegaría...

 

MOMENTO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/21/2011 12:00:00 a. m.

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Recuerdo que a los cinco años, en una ronda del jardín de infantes, el sol de la tarde me deslumbró y mi frente fue a dar contra aquellas baldosas de grava que cubrían la huella donde décadas pasadas se escalonaba el pedestal que sostenía el busto de Don Manuel.
 
Desde entonces... volví a tropezar varias veces y más recientemente por culpa de las piezas de pórfido mal colocadas. 

 
Cruzando las diagonales de la Plaza Solares, viendo a las agujas del Reloj Público trazar sus círculos, la vida también se encargó de atravesarme con un sendero empedrado de porfías.

INUSUAL

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/23/2011 12:00:00 a. m.

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Mi nombre es Walter, Walter Hugo Villarreal y no he nacido bajo circunstancias inusuales como Benjamin Button… 


Sin embargo, en aquel sanatorio y a la misma hora, un amigo de mi padre debía recibir a una hija que nunca alcanzó a llorar. La tristeza de uno y la alegría del otro decidieron destinos impares que nunca habré de comprender…
 
 
Cuarenta y cinco años después, mi corazón serrano sigue estremeciéndose junto a los sauzales del Tajamar, continua sufriendo por la belleza desvanecida bajo la arrogancia de quienes creen que progresar es olvidar, persiste en descubrir los pliegues que la nostalgia ha dispuesto para quienes habitamos Alta Gracia desde Altaria y late al compás de una soledad recientemente inaugurada…

ONÍRICO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/09/2011 12:00:00 a. m.

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En mis sueños, Altaria emerge como un rompecabezas de recuerdos propios y ajenos que se ensamblan de manera arbitraria para proponer un paisajer urbano completamente diferente al real.

Las calles suelen retorcerse de una manera más leal a la topografía serrana, mientras que los edificios se expanden con el misterio y fastuosidad de alguna ciudad literaria. Sus habitantes, muchos más cosmopolitas, pasean con prendas del S XIX alternando con celebridades históricas del arte, la ciencia y la política. Todo se vuelve desmesurado y hasta el tajamar, enarena sus costas y me regala un puerto, para que al norte las olas desdibujen con su horizonte, el anclaje mediterráneo de Alta Gracia. 
 
 El Monumento


Alta Gracia 5/1/52 
Francisco Rizzo 
Sarmiento 428 
Alta Gracia 
Córdoba 
Querida mama: De estas 
hermosas playas le envío 
un fuerte abrazo y deceo que
te encuentres bien 
Quito 

Quiero pensar que esta postal, fue enviada desde la onírica costa marina de Altaria.

OBSCURA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/03/2010 12:00:00 a. m.

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Con cada puesta de sol la ciudad se repliega en las sombras domésticas del silencio, el tintineo de la vajilla y los comentarios de sobremesa.


Pocos quizás hayan notado que el infinito repertorio de estrellas de antaño, se fue diezmando con la multiplicación de faroles, rótulos comerciales y vías blancas…

Del aparente orden cósmico, orquestado por cientos de chicharras y grillos, encendido por millares de luciérnagas, solo queda una farsa onírica envuelta en una niebla amarillenta y malsana que también le ha robado a Altaria, el sereno esplendor de sus noches.

PÓRTICO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/27/2010 12:00:00 a. m.

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Bajo el monograma de la Compañía de Jesús, los tableros de madera que por años habían resguardado la intimidad de los últimos propietarios de la morada, un día giraron sus goznes para que el Patio de Honor fuera conquistado por la curiosidad de vecinos y turistas…


Expropiada en 1969 por el Gobierno Nacional, la antigua construcción jesuítica se convirtió en museo histórico a partir de 1977, pero en aquella época el acceso se realizaba por la escalinata del mirador situado frente al Tajamar. 

Un miércoles primaveral de 1978. 

Al atravesar el mismo portal espacio temporal que me hace viajar por el paisaje histórico de Altaria, percibo los latidos de entusiasmo en su figura desgarbada, con sus doce años, ignora que algún día recibirá la postal que llevo en el bolsillo del chaleco. Se detiene ante una inconclusa maqueta de madera balsa, en la sala dedicada a la arquitectura colonial y se le ocurre que podría construirla con Rasti al llegar a su casa… 
No sabe que el futuro le develará los secretos horrores de su presente, ni que algún día en los albores del siglo XXI lo invitarán a restaurar esa estancia en miniatura que tanto lo fascina.

Crónicas de un altariano.

CANTERA

Posted by Walterio | Posted in , , , , , | Posted on 8/11/2010 12:00:00 a. m.

6

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Mayo de 1912

Para los turistas, el paisaje permanece intacto como en tiempo de los comechingones, solo unos pocos reparan en las pircas y alambrados que reticulan las laderas o los estallidos que aquí y allá lastiman los cerros para sacar a luz sus riquezas escondidas.
Crónicas de un altariano.

Empresa F.C.C.A. - La Cantera - Alta Gracia (Prov. de Córdoba).

.6-5-1912
Doctor
Victor R. Pesenti
Rosario
Querido Victor
Anoche quedamos
muy tristes extrañándolos
y recordando el lindo
paseo que nos hiciste dar,
deseo te encuentres
buenos y con recuerdos
de Mamá, Paco y María Amalia,
recibe los cariños
de tu hermana
que te quiere.
Argentina.
.
Mi abuelo era apenas un niño de tres años cuando esta postal llegaba a Rosario mostrando el corazón de piedra de Alta Gracia, herido por el ferrocarril. Le faltaban muchas siestas para aquella de 1972, en que dispuso sus herramientas ante mis ojos, improvisando una ceremonia. Primero extendió una arpillera sobre el piso y acomodó una silla petisa frente a su tijera montada en la horqueta invertida de lo que fuera un arbol del monte. A ambos lados del trono, bolsas llenas del traslúcido tesoro se abrieron ante sus manos y la fractal belleza de los arcoiris contenidos en las hojuelas de mica, comenzó a sacrificarse entre las cuchillas afiladas. Nunca comprendí el misterioso destino poligonal de las placas que según decía, servían para hacer resistencias y aisladores, pero mientras las recortaba me hablaba de cuarzos y berilos, de minas y cuevas en las sierras hasta donde a veces se fugaba por semanas para regresar con muestras maravillosas de ónix y piezas de charqui que él mismo preparaba...
Cuando hoy veo el pecho abierto de la cantera El Cerro, sin su corazón de caliza, siento que al paisaje de Paravachasca le duelen cicatrices minerales, que los turistas, apenas comprenden.
.