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LÓBREGA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/30/2019 12:00:00 a. m.

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1969

Vio cómo los tagacianos se tomaban de la mano bajo las bóvedas jesuíticas y por fin pudo internalizar su fracaso. Se replegó en las sombras de la escalera hacia la espadaña y decidió provocarle una herida a la historia.


Abandonada, la mansión que había construido alternando diversos pasados elegidos, se encontraba a la venta. La adquirió para recorrerla por última vez sabiendo que en los próximos años, se desvanecería en la memoria altagraciense.


Subió los seis tramos de escaleras, acompasando el crujido del roble con los latidos de su corazón quebrado, se asomó por las lucarnas convertidas en puertas de acceso a cientos de palomas que hicieron de la mansarda un sitio seguro para los nidos de varias generaciones.

El Preceptor desertor recordó aquel té con limón enfriándose mientras contemplaba la foto de esa casa, colgada en el bar de la estación de servicio y extrajo su dispositivo cronoviajero, se arrinconó contra las hojas secas acumuladas por el viento y pulsó un comando.

Muchos habitantes confundieron el trueno con el paisaje sonoro que las Canteras El Cerro ofrecían cada día de la semana. La implosión provocada por el cronoviatorem, convirtió al Chalet Dominoni en un túmulo funerario de escombros, un vacío urbano sobre el que las ruedas, trazarían otro destino.


Foto de la muestra: 
"MEMORIAS EN LA LUZ, Archivo Fotogrpafico de los Hermanos Pujia." (2014).

URGIDOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/25/2019 12:00:00 a. m.

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2020

Acomodó una postal entre las hebras resecas del lazo que había atado para mejorar su regalo, aquella panorámica coloreada anticipaba desde el pasado, la luz crepuscular de su misión.


Arribó a la casa de granito rosado apenas el sol apagaba sus últimos destellos tras los cerros. La puerta se abrió, y en silencio extendió su presente de reconciliación.

Sorprendido, el Licenciado Adriano Pezzoni, recibió los tres vinilos de Richard Clayderman atados con un hilo sisal desmechado que el profesor Osman Iglesias Goliardo le ofrecía en la penumbra del atardecer.

- ¿Puedo entrar?

- Pensé que jamás volvería a verlo.

- Ya pasaron dos años.

El Licenciado se detuvo unos minutos en la postal y leyó su reverso:



- La humillación que sufrimos durará por siempre.

- No crea, estamos viviendo un presente poco memorioso.

- Tengo al menos dos de estos discos…

- Fíjese bien, todos están dedicados y autografiados para usted.

El Licenciado escrutó las portadas y descubrió con cierta desconfianza la caligrafía del pianista y un manuscrito personalizado con su nombre completo.

- Esto es imposible ¿Quién realizó una falsificación tan perfecta?

- Son genuinas, tuve la oportunidad de entrevistar al pianista.

- ¿Usted me está tomando el pelo Goliardo?

- Intento convencerlo para que reivindiquemos nuestros nombres.

- ¿Con más mentiras?

- Con viajes en el tiempo.

Goliardo sacó del interior de su gabán, un objeto extraño y a la vez familiar. Lo abrió, posicionó sus cristales interiores y seleccionó coordenadas. El Licenciado Pezzoni lo vio desaparecer y recomponerse en el interior de una esfera iridiscente.

- Esto es para su colección:


Al Licenciado Pezzoni le temblaron el corazón y las rodillas.

- Aunque ahora tengamos todo el tiempo del mundo, algunas circunstancias históricas nos apremian y condicionan. Vengo a proponerle junto a mi socio, la recuperación del diamante Cruz del Sur de Myriam Stefford.

OLEAJES

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/04/2019 12:00:00 a. m.

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Cuando descubrió aquella fotografía caída sobre el tapete de sensores del cuarto de recreación, supo que un miembro de su familia estaba reconstruyendo secretamente los paisajes del pasado vedados por el Superestado Global.


Los ojos temerosos del interrogado, no tuvieron otra opción que hacerle participar de la cofradía clandestina, pero aun tras iniciarse en el tráfico de nostalgias, descubrió que los latidos de su corazón iconoclasta, no se sincronizaban con el de aquellos viajeros del tiempo que pretendían reconstruir una ciudad disuelta en el olvido.

A la edad en que le fueron permitidos los saltos temporales, comenzó a explorar los confines de la historia, indagando las realidades ignoradas por los ojos selectivos de fotógrafos y cineastas. Pero a pesar de su oculta rebeldía, hubo una máxima de la que nunca pudo huir:

“Debes evitar enfrentarte a los Preceptores”


Una tarde de 1958, mientras contemplaba la superficie del tajamar apenas rizada por un par de botes amarrados al calicanto, la hija del altariano asumió identificarse con la facción disidente:

“Soy una tagaciana.”

COTEJOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/30/2019 12:00:00 a. m.

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Martín Alarcón presenció cinco traslaciones temporales de Valeria, quien le fue entregando testimonios gráficos como el de la aurora boreal artificial sobre un tajamar expandido tras las fachadas inmaculadas del Reloj Público:


- Esto es mucho más extraño que aquellas postales del Peñón de la Amistad y el de la Despedida.

- Intentá leer el reverso.


- Imposible, parece escrito en otro idioma.

- Si no es un código personal, puede que se trate del lenguaje local de un 1948 que no pertenece a nuestra línea histórica.

- Un pasado alterno en el que los fenómenos meteorológicos fuera de contexto, son una atracción turística controlable.

 - O un simple registro de otra anomalía espacio temporal.

- ¡Como la manifestada en La Gruta!

- Exacto, salvo que en nuestro presente es interpretada como una técnica primitiva de retoque fotográfico.

Valeria contempló el asombro que iluminaba los ojos de Martín y decidió que era el momento preciso para cederle dos postales que había reservado desde el mes anterior.

- Compará estas tarjetas.


Dos versiones diferentes del Reloj Público desafiaron la inteligencia del comunicador social, cuyo visible entusiasmo no fue interceptado por la curiosidad.

- No me resultan extrañas. La torre art déco fue el proyecto que sacó el segundo premio en el concurso del monumento conmemorativo por los 350 años de la ciudad, la neocolonial es una recreación artística del mismo reloj luego de ser modificado a pedido del jurado y antes de construirse.

- Usá la lupa.

Martín acercó el lente al utópico zigurat coronado por una esfera y pudo ver detalles que excedían lo representativo: en la copa del sauce descubrió un hornero construyendo su nido de barro, algunas hojas secas acumuladas por el viento contra los peldaños de la puerta de acceso, varias palomas emprendiendo el vuelo desde los balcones.

- ¡Impresionante! ¡Es real!

- En los innumerables pasados posibles, existe uno para la Altaria que concretó todos sus sueños, incluso los más disparatados.

- ¿Cómo puede ser posible?

- Por obra y desgracia de un cronoviajero cuyas incursiones están alterando la trama del tiempo.


ODISEAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/29/2019 12:00:00 a. m.

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2088


“La muerte es la abolición del tiempo”, decía mi tía Ariadna mientras hojeaba un libro de cuentos infantiles que no me leería, abandonándolo despectivamente sobre una repisa del dormitorio.

Prefería buscar uno de sus preciosos ficheros de cartón estampado con relojes, sentarse al borde de mi cama, abrirlo y sacar una postal antigua al azar:


Con una lupa rectangular, me invitaba a descubrir detalles en cada cuadrante de la imagen: nidos y pájaros entre el follaje, veletas señalando la dirección del viento, el hambre disimulado tras la farsa pintoresca de las alforjas o los manojos de peperina marchita. Luego me leía el retiro y proponía que juntas imagináramos cómo habría sido la vida de remitentes y destinatarios:



Sr. Pedro Baseya
Luca 1542
Capital F.
Buenos Aires


Alta Gracia, diciembre 3 de 1941
Querido Abuelo:

Te envío ésta postal con la
cual van impresos mis recuerdos
Y mi cariño.

Dorita.

Acabo de cumplir 88 años y provengo de una generación que nunca envió una postal, así que jamás recibiré una de mis nietos. Por eso, un manojo de tarjetas, papeles manuscritos, árboles genealógicos y pequeños recuerdos, los aguardará desde el futuro en cada una de estas tres cajas forradas con papel estampado de relojes, para continuar el linaje de esta altaciana que aprendió a viajar por la memoria del tiempo, aboliendo la muerte.

Del Diario de Valeria Granville.

APREMIO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/16/2018 12:00:00 a. m.

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El Licenciado Pezzoni se asoma por los vidrios repartidos y no ve a nadie apostado y esperándolo en la vereda. Aprovecha esos minutos de soledad para recuperar su ejemplar del Diario Quelonio del sendero de acceso a la casona de granito rosado. Entre sus páginas, una imagen del tajamar le anticipa que leerá su nombre entre las noticias destacadas:


“ANUNCIO FALLIDO

El pasado lunes 15 de octubre, se desarrolló en el Sierras Hotel, una conferencia de prensa convocada por el Licenciado Adriano Pezzoni (presidente del Centro Filatélico) y el Profesor Ósman Iglesias Goliardo (titular de la Sociedad Dieltológica). La misma tuvo por objeto comunicar el descubrimiento del acceso al túnel jesuita, cuya leyenda alimentó por años el imaginario local.

El evento, que concluiría con la solicitud de prospecciones arqueológicas en la explanada del Reloj Público, se vio interrumpido por la inesperada presentación de una alumna del Profesor Goliardo (cuyo nombre reservaremos por tratarse de una menor), acusando a los investigadores de haberle robado el ensayo que fuera rechazado por su docente, para participar en las Olimpíadas de Historia.

Ante la multitud de preguntas que la situación desató entre los medios presentes, los anfitriones abandonaron el estrado notablemente avergonzados y sin dar ningún tipo de explicaciones. Las autoridades municipales desestimaron iniciar excavaciones, mientras que los directivos de la institución a la que pertenece el profesor, informaron que se encuentra con licencia psiquiátrica.”

Terminada la lectura, se dirige a su estudio para intentar relajarse con un disco de Richard Clayderman, pero mientras prepara el vinilo, suena el teléfono. Duda en responder y deja que el contestador automático tome la llamada. Al identificar la voz quebrada del Profesor Goliardo, descuelga el tubo:

- ¿Ya la recibió?

- ¿A qué?

- ¡A la intimación!

- ¡Cálmese y explique Goliardo!

- Al parecer todo el material que usaba mi alumna, no era de ella…

- Discúlpeme, pero acaba de llegar el cartero.

- ¡Ahí está! Ya se enterará de lo que nos espera.

El Licenciado Pezzoni cortó la comunicación sin saludar y se dispuso a recibir el envío de lo que suponía un lote de postales del Casino del Sierras Hotel, pero no le entregaron un sobre y tuvo que firmar una planilla notificándose de una carta documento:

“Quien suscribe, se dirige a usted por la presente en relación a lo sucedido el pasado 15 de octubre del año 2018 en salones del Sierras Hotel. Durante el anuncio del presunto descubrimiento arqueológico en el predio del tajamar, se exhibieron imágenes y textos cuya autoría se encuentra registrada a nombre de la firmante. Ante el uso no autorizado e irresponsable de tal material, que conforma una obra ficcional en proceso de edición, se le intima a que en el plazo único y perentorio de 10 días, haga pública su disculpa en cada medio invitado a aquella conferencia de prensa, reconociendo la procedencia y naturaleza de los documentos plagiados, bajo apercibimiento de que en caso de incumplimiento, se iniciarán las acciones legales pertinentes. Queda Ud. Debidamente notificado.

Ariadna del Río.”

A Pezzoni se le cristalizó el aliento y se arrojó sobre el teléfono marcando el número de Goliardo.

- Acaba de llegar.

- Se lo advertí.

- ¿Qué vamos a hacer?

- Nuestro papelón es cada vez más grande.

OQUEDAD

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/30/2018 12:00:00 a. m.

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“El Profesor Ósman Iglesias Goliardo, presidente de la Sociedad Dieltológica y el Licenciado Adriano Pezzoni, titular del Centro Filatélico, invitan a usted el próximo 15 de octubre a las 18.00 hs. a la conferencia de prensa que se realizará en el Sierras Hotel con el fin de anunciar un descubrimiento histórico de trascendencia para la ciudad de Alta Gracia.”

El texto había sido impreso en el reverso de una reproducción coloreada que mostraba un fragmento del tajamar, previo al parapeto agregado por cuestiones de seguridad sobre el calicanto jesuítico:


Más de un asistente intentaba desentrañar la relación entre aquella imagen y lo que aquellos referentes culturales estaban a punto de comunicar. Se murmuraron hipótesis sobre el segundo muro del embalse bajo la Calle del Molino y otras estructuras conectadas con la red de acequias, como la hallada en las prospecciones arqueológicas contiguas al edificio municipal. Las expectativas aumentaron cuando los disertantes ingresaron al salón para ocupar su lugar en el estrado.

- Buenas tardes.

- Muchas gracias por venir.

- La historia se abre paso entre testimonios orales y materiales. Si no fuera por la memoria transmitida de generación en generación, algunos tesoros que alguna vez consideramos un mito hoy no conformarían el legado de la humanidad.

- Los hemos convocado para ponerle fin a una leyenda, quizás la que más disputas y búsquedas infructuosas ha generado entre los investigadores aficionados.

- Contamos con los documentos necesarios para confirmar que el túnel jesuita existió.

El Licenciado Pezzoni accionó el control remoto del proyector y una secuencia de imágenes del tajamar y de las pircas circundantes fueron apareciendo hasta finalizar en lo que parecía ser el acceso abovedado de un recinto subterráneo:


El murmullo asombrado fue interrumpido por un bosque de manos solicitando el privilegio de la primera respuesta.

- ¿Dónde se encontraba? ¿Hasta dónde llegaba?

- Quizás la pregunta correcta debería ser ¿Dónde se encuentra?

- El Profesor Goliardo tiene razón, creemos que el túnel, cuya longitud todavía es prematuro aventurar, estaría intacto en algunos tramos.

- Identificamos el sitio del acceso pero desconocemos su final.

- Por eso necesitamos realizar una excavación en la explanada del Reloj Público.

- De existir ¿En qué se fundamentan para afirmar que esta construcción todavía se conserva?

- En una página extraviada del testamento de José Manuel Solares que quizás perteneciera a una versión previa, no la que oficialmente se conoce.

- En dicho documento se puede leer un artículo que ordena tapiar el acceso del túnel del tajamar.

- Pero si esa voluntad fue cumplida ¿De dónde salió esa foto antigua?

- A principios del siglo XX, el tajamar se des…

Una carcajada resonó desde el fondo del auditorio, los presentadores se miraron sin poder continuar. Valeria Granville completó la frase truncada:

- El tajamar se desbordó como resultado de una temporada de lluvias inusuales y habría descalzado el muro de cierre, dejando el arco a la vista.

- Eh… lo que dice… la joven es exacto.

- ¡GOLIARDO! USTED COMO PROFESOR ES UN CA-CHI-VA-CHE!  





INGENIO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/16/2018 12:00:00 a. m.

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- Alumna Granville… ¿Pudo conseguir más documentos para fundamentar su investigación?

- Sí profesor, voy a mostrarle esta imagen del tajamar.

Goliardo miró la postal ofrecida por Valeria, pero al comprobar que se trataba de una vista que no aportaba nada nuevo para develar el secreto oculto en el calicanto jesuítico, le restó importancia.


- Decepcionante

- Espere un momento, tengo un testimonio oral que ayudará bastante.

La alumna sacó de su mochila un vetusto grabador de periodista y lo encendió. Observó cómo la curiosidad del docente se transformaba en asombro y tan rápido como pudo, desdibujó una sonrisa para evitar que cayera en desconfianza:

“…al tata de mi tata lo conchabaron pa’ levantar pirca en la estancia, se floreaba mentando que había tapiao la salamanca pa’ que Mandinga no trujera embeleco pa’ la sierra. Contaba cien pasos al poniente’e la tranquera que acorralaba cuaresmíos con una piedra grande, hasta’l arco petiso en la represa…”

- ¿Cómo halló este material?

- Mi abuelo era viajero en el tiempo…

- ¿Perdón?

- Mi abuelo era Juez de Paz en un tiempo en que todo viajaba más lento. Se interesaba en la vida de los serranos, grababa sus recuerdos, acopiaba papeles y fotografías. Cuando se jubiló comenzó a escribir un libro de memorias que no pudo concluir.

- Interesante, pero lamentablemente las fuentes continúan siendo insuficientes para aseverar que el túnel jesuítico realmente existió.

- Quizás esta fotocopia sume un dato más.


El profesor Goliardo no pudo disimular su entusiasmo ante la evidencia que Valeria le alcanzaba, podía ver una referencia precisa a lo dicho por aquel viejo serrano. Tanto la página extraviada del testamento de Solares como la grabación y las imágenes rescatadas triangulaban a la perfección el sitio que prometía el hallazgo arqueológico más impactante en la provincia de Córdoba.

De todas maneras alumna Granville, el tema es muy complejo y exigiría recursos que exceden al ámbito académico de una escuela privada. Sin una investigación de campo, el trabajo quedaría ensombrecido por la leyenda y no quisiera exponerla al ridículo en la Olimpíada de Historia.

- Pero… yo me había entusiasmado mucho con el túnel.

- Lo siento, pero deberá intentarlo con algo más a su alcance ¿Qué le parece si se olvida de los misterios jesuitas y realiza una monografía sobre el Sierras Hotel? La pondré en contacto con el Licenciado Adriano Pezzoni, un especialista a punto de editar una publicación titulada “Una Epopeya Turística en las Sierras”.

- Como usted quiera profesor…

Valeria se retiró de la biblioteca escolar elevando sarcásticamente una ceja y conteniendo la risa mientras silabeaba la palabra “cachivache”.  

VILEZAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/18/2018 12:00:00 a. m.

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El profesor Ósman Iglesias Goliardo, abrió la puerta de la Casa de las Rosas en calle San Martin e hizo pasar al Licenciado Adriano Pezzoni. Juntos cruzaron el zaguán y llegaron hasta la galería cerrada con mamparas, el anfitrión ofreció asiento y preparó café para acompañar la charla.

- ¿Y bien? Aquí me tiene profesor.

- Supuse que la única manera de hacerle aceptar esta invitación, era enviándole una pista.

- Y usted ha conseguido que interrumpiera la escritura de mi libro.

- Algo leí sobre su nuevo proyecto editorial en Diario Quelonio.

- Se llamará “Una Epopeya Turística en las Sierras”.

Goliardo disimuló la sorpresa que dibujaron sus cejas, inclinando la taza vacía en un impostado sorbo de café.

- Pero todavía es un título provisorio.

- ¿Y qué opina de lo que le mandé?

- Creí que tendría datos más consistentes…

- Le explicaré…

- Es lo que estoy esperando desde el momento en que crucé el umbral de su hogar.

Goliardo se puso los lentes y abrió una caja de cartón con trabajos prácticos de sus alumnos. Seleccionó una carpeta traslúcida conteniendo hojas manuscritas y se la entregó a Pezzoni. Al abrirla, de su interior se deslizaron algunas tarjetas sueltas de La Gruta.

- ¡Vaya sorpresa! Así que este es el secreto de su prodigiosa colección.

- Nada que usted no haya hecho en el pasado.

- Nunca abracé la docencia para conseguir material.

- Pero bien que tras heredar el estudio de su padre…

- …también heredé sus álbumes de filatelia y numismática.

Como a Pezzoni no le gustó nada la referencia a su patrimonio, Goliardo cortó el clima con los márgenes deslucidos de una postal muy antigua, arrojada sobre el mantel de la mesa:




- Ahí la tiene, quizás sea la pieza que necesitamos en este rompecabezas incompleto.

- ¿Necesitamos?  Eso quiere decir que usted está dispuesto a compartir su descubrimiento.

- Es una tarea que no puede desarrollarse de manera individual, así que hágame el favor de tomar la lupa para observar detenidamente la viñeta del tajamar:



Goliardo sonrió satisfecho mostrando los dientes manchados. Lo que había deducido en aquel trabajo práctico entregado por una de sus mejores alumnas, se confirmaba con aquella imagen brumosa que había dejado al licenciado sin aire para el sarcasmo.

- Amigo Pezzoni, nuestros nombres se inscribirán con letras de bronce en la historia de esta ciudad.


RECAUDO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/31/2018 12:00:00 a. m.

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Ariadna abre el libro “Historia y evocación de Alta Gracia” de Miguel Alfredo Rizzuto, en la página 5, reconoce un paisaje clásico convertido en postal y piensa que el volumen podría servirle de guía para rastrear otras tarjetas que aún no ha podido incluir en su archivo dedicado a la villa serrana.

HISTORIA Y ARTE


EL TAJAMAR, LA IGLESIA, EL MONUMENTO Y CASA HISTÓRICA

Se detiene en la página 7 y lee las palabras del autor precedidas por un epígrafe:

“Esta tierra que siembro es mi patria y la quiero.
De ella me viene el canto, la fatiga, el dolor.
Mi ley está en herirla, en sembrarla, en quererla
Y en decir su alabanza, como en esta canción.

CARLOS CARLINO

Al realizar este libro, ha creído el autor contribuir eficazmente, al mayor conocimiento de la inmensa y apasionante historia de Alta Gracia, que el 8 de abril de 1953 ha cumplido su 365 aniversario.
La tarea se ha llevado a cabo, en base a documentos inéditos y materiales tomados de la bibliografía existente, que tenga algún valor, por su seriedad, veracidad o sentido artístico.
Se ha pretendido dar una reseña histórica y general, desprovista de la aridez del texto o del documento antiguo, que se haga accesible al público y despierte curiosidad y cariño por nuestro pasado, siempre lleno de evocación, de tradición y de poesía. Hay en el pasado argentino, un acervo histórico, que, como argentinos, tenemos el deber de…”

El crujido de una silla interrumpe la lectura de Ariadna, anoticiándola de no ser la única visitante de la biblioteca de calle Liniers. Una briza extraña, un aroma desconocido, la envuelve en un desasosiego repentino. Al girar la cabeza hacia la ventana, el tagaciano la aguarda con la mirada. Sobresaltada regresa al párrafo excedido de comas:


“…mantener y acrecer, con idealismo, desinterés y amor a la verdad.
Alta Gracia, rico venero histórico y estético, permitiría escribir un libro denso y nutrido. Por ahora, dado los móviles de esta obra, nos limitamos a dar la información esencial y de…”

La mano enguantada del tagaciano, cubre la página impidiéndole a Ariadna finalizar la lectura.

- Si realmente está interesada en el pasado de esta ciudad, le pido que me acompañe hasta la vereda, hay un libro que he rescatado para usted.

- ¿Cómo puedo confiar en alguien que se presenta de esta manera?

- Mis disculpas nunca serán suficientes por haberla asustado. Soy lector de sus columnas en “Diario Quelonio” y también estoy al tanto del comportamiento deshonesto que el Licenciado Pezzoni y el Profesor Goliardo tuvieron con sus ideas.

- ¿Y usted cómo lo sabe?

- Le dije que sigo sus publicaciones, por eso he decidido ayudarla.

Distendida, Ariadna se dejó convencer y abandonaron la biblioteca. En la calle el tagaciano sacó un libro de su morral y se lo entregó.

- ¿Conoce este título?


Un destello de entusiasmo recorrió la mirada de Ariadna.

- ¡La mítica novela de Marcelo Peyret! ¡El escritor maldito anatemizado por el cura párroco! ¿Cómo lo consiguió? Deben quedar muy pocos ejemplares que se hayan salvado del fuego.

- Eso ya no importa, ahora queda en sus manos, la ciudad merece una historia menos atada al romanticismo de los memoriosos.