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AMNESIA

Posted by Walterio | Posted in , , , , , , | Posted on 12/30/2019 12:00:00 a. m.

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UNO


A Martín Alarcón le llevo varios minutos recuperarse, estaba confundido y prácticamente no recordaba nada, el paisaje que lo rodeaba tampoco le daba indicios que pudieran orientarlo, era completamente desconocido. Se incorporó lentamente y comenzó a controlar las pocas pertenencias que llevaba, pero no encontró mucho en sus bolsillos, apenas una tarjeta postal antigua con su reverso manuscrito: “Espérame acá a la hora de siempre” y una firma cuya rúbrica tuvo que desanudar. 


Recuperó el nombre de Valeria y los contornos borrosos de su rostro fueron apareciendo junto al eco de algunas palabras de ternura, sintió que por alguna razón la extrañaba mucho. La impresión de haber extraviado su compañía lo llenó de angustia. Le dolía la cabeza y se sentó al borde de una roca a contemplar aquel horizonte erizado de agujas plateadas y domos transparentes albergando jardines tropicales. Al parecer, esa ciudad luminosa en el piedemonte sería el destino de su travesía.

Le llevó largo tiempo adaptarse a ese futuro y recomponer algunos retazos de su pasado reciente. Recordaba a Valeria como la diana de su amor y algunos hechos compartidos que los vinculaban al rescate de una joven despeñada en situaciones temporales alternas. Integrarse a la nueva conformación social le costó mucho más, pero pasó desapercibido entre aquellas víctimas de las primeras traslaciones cuyas memorias desintegradas indujeron la prohibición del cronoviaje.

Estuvo bajo vigilancia estricta porque su identidad continuaba siendo un misterio. Su caso fue caratulado como un posible evento de cuarta dimensión, peculiaridad que determinó una invitación secreta a la Cofradía de Coleccionistas, interesados en la posibilidad de contar entre sus miembros, con un ciudadano de Altaria. Cuando comenzaron a compartir sus colecciones clandestinas, Martín pudo recuperar otros recuerdos que no estuvieron exentos de una interpretación idealizada.


Su presencia en las reuniones alteró el equilibrio intelectual de la Cofradía, pues aquellos vacíos que la memoria no podía llenar, como buen escritor que había sido, eran ocupados por la imaginación. El cisma entre altarianos y tagacianos, abría su camino entre objeciones y defensas. En medio de ese proceso Martín se vinculó con una futura tagaciana, ambos abandonaron las discusiones académicas y se retiraron a vivir a los cerros cercanos para criar a su único hijo.

DOS

Finalizada la tarde un resplandor extraño tras la roca vertical lo llevó a ocultarse en el follaje. Hacia adelante, siete personas horadaban el afloramiento granítico con herramientas que le resultaron desconocidas. Por un instante creyó asirse a la hebra deshilachada de un recuerdo, cierta información que le habría hecho comprender la trascendencia de aquel evento que presenciaba, pero se sintió viejo y cansado y optó por deshacer su camino para conseguir alimento y un refugio donde pasar la noche.


No podía reconstruir sus últimos días ni los anteriores, se encontraba solo ante un río crecido que frustraba su vadeo y lo obligaba a trazar un itinerario aguas arriba donde el sol comenzaba a ponerse sobre los cerros. Se internó en un bosque habitado por cientos de pájaros que parecían señalarle la salida de ese laberinto de ramas y penumbra. Descubrió las huellas que otros caminantes habían dejado en el barro antes que él, eligió seguirlas y lo llevaron hasta un menhir solitario.


Continuó descendiendo por el arroyo entre cascadas y ollas cristalinas rodeadas de arbustos y matorrales aromáticos. Masticó algunas bayas y bebió en cada vertiente que fue descubriendo en su caminata. Un ligero dolor de cabeza lo aquejaba, consecuencia del cansancio y del sol que ya alcanzaba su punto más alto. Seguía sin entender qué hacía en esa región desconocida ni qué buscaba. El galope de los cantos rodados arrastrados por la creciente, le indicaron que había llegado al río.


Despertó sin el aura latente de la pesadilla, pero en el cuerpo sentía las señales de una mala noche: la garganta reseca, el pulso acelerado y la respiración agitada. Un relámpago doloroso le atravesó la espalda y entonces supo que había dormido desnudo bajo un alero de piedra. Desconocía quién era o había sido hasta el día anterior ni cómo amaneció en ese paisaje quebrado por un arroyo cuyas aguas le devolvieron el reflejo de su rostro estigmatizado por los años y la falta de escrúpulos.


La madrugada les permitía trasladarse con el menor riesgo de perturbaciones contextuales posibles. Respetando el protocolo, ya lo habían despojado de toda prenda y objeto que pudiera activarle alguna memoria remanente. Eligieron un sitio con buena provisión de agua, alto y protegido para controlar el entorno circundante del riesgo a ser atacado por originarios hostiles, fieras o alimañas. Todo sería veloz y aséptico para habilitar el año 9088 a.C. como residencia permanente del interceptado. 


Determinada la sentencia, los preceptores del Superestado Global lo condujeron al interior de una cámara heptagonal donde apenas podía estar solo y de pie en la oscuridad. Un zumbido en los oídos fue elevando el tono mientras intentaba fijar a su memoria algunas imágenes que lo ayudarían a reconstruir su identidad. En pocos segundos se encendieron cinco anillos con luces estroboscópicas que le encandilaron la percepción y su mente vagó entre certezas desdibujadas y un vacío absoluto.


Derrotado, aguardaba el dictamen del Cronotribunal de Disciplina. Sabía que sus miembros eran rigurosos con saqueadores de memorias y desertores temporales. Caviló sobre la epifanía que le hiciera perder el control del vehículo precipitando su intercepción: sus cómplices lo habían traicionado desde aquel 1936 donde él los abandonara para que nunca pudiera recuperar las joyas y fuera detenido. Una pantalla transmitió el rostro de todos los condenados, el último pertenecía a Mr. Manfred Mullog.


TRES

"En lo que pensaba que sería el final de mi trayecto existencial, me oculté en la ciudad que erigí a medida de mis pasiones. Habité Altaria tres años equivocando el rumbo para el que la había formalizado. Quizás los tagacianos tienen razón, la memoria nunca debe ser purgada de los contornos imprecisos de sus sombras. Quizás no debí erosionar los pilares fundacionales de la cofradía de coleccionistas, porque en ese acto, conseguí desnaturalizar el propósito de mi propio destino.

Pude alojarme en este pasado ideal deteniendo el tiempo hasta modificarlo, pero en cada línea abierta, ponía involuntariamente a mi hija al borde de un abismo. Todos los presentes alternativos son posibles si se intercede en los eventos precisos, por eso creo que ella está viva a pesar de haber recibido la noticia de su muerte decena de veces. Ante mi ineptitud para rescatarla me enfoqué en la tarea de concretar aquella ciudad intangible y fragmentada que los altagracienses supieron evocar.


Pero a la manipulación de los hechos históricos y a la materialización de un pasado idealizado, sobrevino la soledad. Soy como un artista que luego de producir su obra cumbre, quedó condicionado por el límite del propio virtuosismo y no sabe cómo atravesarlo para recuperar su entusiasmo creativo. Ni la rueda de Eiffel, ni la red de túneles jesuíticos, ni los teleféricos y mansiones mitigaron el vacío en el que caí tras mi última interferencia cronoviatorial, porque no podía compartirla con nadie.


Debí atender prematuramente a las advertencias de mi padre, a quien nunca le creí haber protagonizado un evento de cuarta dimensión. Es probable que fuera lo suficientemente precavido como para no sugestionarme demasiado con su relato de cómo con la ayuda de una cronoviajera del pasado impidió que una habitante del futuro sufriera un accidente. Me llevó tiempo atar cabos entre su historia y la mía, falleció sin saber que había contribuido a prolongarle la vida a su propia nieta. 

Hoy estoy dispuesto a entregarme a los preceptores del Superestado Global, desmantelarán mi memoria y tal vez me destierren a un pasado remoto para que nunca pueda regresar a intentar reconfigurar la historia, pero el olvido será el castigo que me redima del desamparo y del silencio que me envenenan de melancolía. Todas las rectas temporales tendrán la oportunidad de fluir, la vida decidirá cómo."

Crónicas de un altariano.


ACRONÍA

Posted by Walterio | Posted in , , , , , , | Posted on 12/04/2019 12:00:00 a. m.

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2022



Una postal encarcela propósitos, impide que el presente continúe depredando la belleza y conspira para que el futuro se arrepienta de sus pasados intermedios. Pero a la vez es prisionera del tiempo y su fragilidad es amplia como los territorios del extravío, la indiferencia y el fuego.


De las ruinas de aquel edificio de resplandores palladianos, los altagracienses hicieron un arca para sus memoria de luz, papel, sonido y tinta.


Señora Berta Aguirre de Repetto
Uruguay 548 
Buenos Aires.

Desde aquí, donde estoy 
pasando una temporada 
le envío un saludo cariñoso

Maruca.

Tras leer la noticia sobre la donación de Ariadna del Río para el AMMA (Archivo Municipal de la Memoria Altagraciense) que funcionaría en el edificio del antiguo casino del Sierras, Walterio recordó aquel episodio durante el eclipse de 2019 y decidió ampliar la colección, cediendo la suya.

El intercambio de seis piezas claves (cinco que él conservaba, una recibida por la sobrina de su colega), definió el nombre del legado y lo puso al tanto de una historia desconocida que había sospechado desde el hallazgo de la primera tarjeta.








Los haikus de los cronoviajeros, serían su secreto y un mensaje para las futuras generaciones.

El día inaugural, fue el mismo que astutamente eligió Mr Manfred Mullog, para ensayar el primer salto temporal con sus cómplices: el Licenciado Adriano Pezzoni y el Profesor Osman Iglesias Goliardo, quienes de no ser por las joyas que saquearían del mausoleo de Myriam Stefford, habrían entrado en combustión espontánea al presenciar el creciente prestigio de sus verdugas académicas.

El otro altariano recorrió los espacios recuperados, evocando cada instante suspendido en aquellas gigantografías. Entre los invitados que dialogaban mientras contemplaban las reproducciones, atisbó el rostro de su mentor. El altariano percibió la mirada del discípulo antes que pudiera cruzar la multitud y buscó las escalinatas hacia el primer piso, pero en la terraza de aquella casa de juegos devenida en centro cultural, fue interceptado por un preceptor del Superestado Global.

Negociaron: el altariano regresó a su idílica Altaria, el preceptor viajó al Peñón de la Amistad en 1908.


Los tagacianos decidieron abandonar su refugio temporal para acompañar a los cronoviajeros que propiciarion su salvación. El otro altariano se les unió para comentarles el incidente presenciado en la terraza. El tagaciano abrazó a la hija del altariano que desconsolada no podía asumir la traición de su padre.

Asignado para cubrir la inauguración, Martín Alarcón intentó llegar hasta Ariadna pero se cruza por primera vez con Valeria, quien le promete reunirlo con su tía en la casa del hongo de calle Paravachasca. Lo invita a recorrer la muestra pero una imagen la detiene asombrada: el Licenciado Pezzoni y el Profesor Goliardo asoman sus rostros desde un pasado que no les pertenece.


La voz de Ariadna reúne al público ante un estrado en el salón principal y bajo la cúpula restaurada le cede la palabra a Walterio quien invita a todos a desgarrar el sobre que se les entregó en la entrada, sacar la tarjeta que contiene y leer el manuscrito en voz alta:


...........................................................................................
Nota: el render del interior del Casino, pertenece al proyecto ganador del concurso que en 2012 se llevó a cabo con el fin de refuncionalizar el edificio para albergar un centro de convenciones. 

FELICES

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/18/2019 12:00:00 a. m.

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1953

Abandonó el Cine Plaza al finalizar la función y descendió por la vereda hasta el Hotel Italia donde se alojaba. Decidió que se marcharía de ese presente para presenciar el rodaje de una película protagonizada por Sandro a principios de los setenta.


En el camino se cruzó con dos hombres ajados por el paso de los años que discutían y se señalaban con sus bastones como si fueran una pareja, los percibió ajenos a ese tiempo. Los desconocidos continuaron su derrotero sin registrar que ella los observaba entrar al Petit Colón por un vermouth.

Al llegar al hotel, el conserje le advirtió que la habían estado buscando. Disimulando su precipitado nerviosismo pidió la cuenta excusándose que debería tomar el tren de la madrugada con urgencia como Diana Maggi en "Una Ventana a la Vida".


No alcanzó a buscar el dinero en su bolso, que una voz la hizo palidecer:

- Usted correrá un riesgo innecesario.

Valeria le entregó una postal del peñón desde el que caería en otro pasado que todavía no se había convertido en un futuro para la tagaciana.


- Permítanos explicarle.

- Debe evitar ese portal.

- Un Preceptor del Superestado Global, la acechará en cada línea temporal que se desarrolle a partir de este instante.

- ¿Quiénes son ustedes?

- Dos cronoviajeros intentando prevenirla de un evento peligroso.

- Un amigo suyo nos encomendó entregarle esta bitácora.

La tagaciana recibió el "Códice Altariano" con los Siete Portales Acuáticos Seguros. Martín y Valeria por fin pudieron sonreír satisfechos ante la misión cumplida


SUTURAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 8/14/2019 12:00:00 a. m.

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-Pág. 52-

“Tagacia se estremece, tiembla, lamenta, multiplica las posibilidades del silencio y la sombra, enhebra cada hilo vital que la trama precisa en el tapiz del tiempo. Lamentablemente para los altarianos aferrados al pasado idealizado de una ciudad perfecta, esta complejidad resulta inapropiada porque el negativo que la nostalgia desgasta, copia una y otra vez el mismo recuerdo.


La tarde soleada era necesaria para atrapar entre las sierras y el campo, un momento de introspección. Nadie habría salido bajo la tormenta a convertir el paisaje en una memoria de la lluvia destinada a ser celebrada por nuestra cofradía. El tiempo es mucho más generoso que la limitada percepción de su decurso.

En el instante en que adhiero la imagen a esta página, ella está simultáneamente en los Siete Portales Acuáticos Seguros. Es evocada con ternura a unos pasos del río Anisacate, mientras al borde del Peñón que ya no la convertirá en leyenda, los brazos de un enamorado la rescatan del miedo, hilando otra línea de tiempo para suturar las heridas de su historia.”

Bitácora de un Tagaciano.

INDICIO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/12/2019 12:00:00 a. m.

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2028

Martín Alarcón recorre una muestra de postales en la galería de exposiciones del AMMA. En la sección ALREDEDORES se detiene ante las gigantografías de un paisaje que le resulta familiar; la antigua estancia de Enrique Larreta:


La escala de la imagen retroiluminada, lo traslada al enclave que a partir de la última década del Siglo XX se convirtió en un desarrollo urbano exclusivo para la burguesía nacional. Recordó la disputa legal por la apropiación de las costas del arroyo que fueron integrados a su campo de golf; en los recientes incendios que atravesaron las rejas perimetrales para derribar árboles y mansiones, en la decadencia y desguace de un territorio arrasado por el poder.


En la siguiente pantalla vuelve a reconocer la misma suave ondulación serrana que rodea al Primer Paredón, el sitio que desde hace semanas lo desvela con la leyenda de “la difunta sin nombre”. Una mano en el hombro lo trae de regreso a la sala y se encuentra con el rostro sonriente de Valeria Granville.

- Te noté muy concentrado en la contemplación de esta postal y eso que no es la más interesante.

- Para la investigación en la que estoy enfrascado, me acaba de sugerir alguna idea.

- Los misterios me apasionan y acá hay uno.

Valeria señaló un facsímil del reverso enmarcado a un costado de la reproducción ampliada junto a la transcripción del manuscrito:



Alta Gracia Feb 5/1914

Estimado Sr Fittipaldi
Aquí me tiene contemplando las bellezas serranas, todos los días me hago 30 o 50 kilómetros en colectivo internándome en las sierras. Tomo apuntes y vuelvo a la noche a Córdoba donde me alojo en una pensión muy buena calle 25 de Mayo 254 sigo comiendo pasto y se me hace agua a la boca al ver los platos de macarrones acá no hay nada para hacer más que aguantar. Saludos a todos del Círculo y espero que ya haber subsanado mi falta.
Así que un cordial saludo a Ud. De su atte &&&&

Si contesta dirija a G. Diagoli 25 de Mayo 254-Córdoba.


- ¿Cuál habrá sido la falta de G. Diagoli y cómo la habrá subsanado? Es algo que nunca lo sabremos, a menos que aparezca otra tarjeta o una carta. 

- Estuve revisando la Colección Altariana…

- ¡La gran donación de mi tía!

- Y descubrí dos versiones de la misma postal pero con diferente epígrafe. ¿Significa algo?

- Depende, los errores eran habituales en algunas ediciones.

- Me refiero al paraje que hoy ya nadie identifica pero que originalmente se llamaba “El Peñón de la Amistad” y…

- Y seguramente diste con aquella que aparece bajo el nombre de “El Peñón de la Despedida”.

- ¡Esa misma!

- Si te confiara que no es un error y que esa postal proviene de una línea de tiempo alterna ¿Me creerías?



ENROQUE

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 6/26/2019 12:00:00 a. m.

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1948

Con una máquina del tiempo podía acceder a los recursos y cómplices necesarios para montar cualquier simulacro. Trazar surcos con falsos indicios que disolverían su presencia en diferentes épocas; sembrar en el futuro semillas de discordia que lo alteraran cuando se volviera presente.

Su olfato recolector le indicó que debía regresar con otra identidad y acceder a fuentes de interés no exploradas por su paciencia, especializada en la cosecha de recompensas invalorables. Revisó aquellas viejas postales conservadas como un recordatorio de cada punto seguro de traslación y se decidió por el que le pareció el más olvidado: la Piedra del Sapo.



No era supersticioso, pero cada vez que se disponía a emprender un salto temporal, buscaba en el reverso, algún indicio escrito que le sirviera de augurio. La primera postal revisada, carecía de mensajes y buscó una más antigua que hubiera sido circulada.



El manuscrito de 1937 no lo defraudó:



Queridas chicas

Después de varios días que nos encontramos
por acá, gozando de estos buenos aires
y con el arreglo de la casa, me fueron pasando los días
siempre para escribirles deseando ésta los encuentre
a todos muy bien son nuestros deseos.
Por aquí llevamos unos días de una temperatura de fuego.
Reciban un fuerte abrazo de mamá y mío.

Carola

Habiendo fraguado su propio sepelio, Mr Manfred Mullog ya estaba en condiciones de abandonar la comodidad de aquel pasado elegido, para aventurarse una vez más en ese futuro que para su origen, también ya era un recuerdo.

LEGAJOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 6/14/2019 12:00:00 a. m.

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2028

Sentado ante una terminal informática del AMMA (Archivo Municipal de la Memoria Altagraciense), Martín Alarcón se dispone a revisar la Colección Altariana, con la premisa de hallar indicios que corroboren una extraña nota policial publicada en el diario Los Principios durante la primera década del siglo XX.

Se decide por las postales del Sierras Hotel circuladas a partir de 1908, especulando que algún huésped registrara sus impresiones sobre un hecho que debió quebrar su apacible estadía en la Villa.



Querido Hermano
todos los buenos augurios
que me deseaste a mí,
son los mismos para ti.
Que Dios te bendiga
conjuntamente con los
otros cadetes y felicidades
con todo el corazón.

Rubén F. Rodriguez

Cansado de leer saludos formales y entusiastas descripciones de paseos y reuniones sociales, cambia el rumbo explorando imágenes de los alrededores del Primer Paredón. Dos carpetas lo alertan con nombres similares:

PEÑÓN DE LA AMISTAD.
PEÑÓN DE LA DESPEDIDA.

La primera alberga un buen número de vistas del sitio natural cuyo interés turístico desapareció, con el paso de los años, bajo la sombra rala de los espinillos.

La segunda, apenas contiene una tarjeta cuya imagen es idéntica a otras ya consultadas en la carpeta anterior pero con el epígrafe cambiado.



Afortunadamente, presenta un manuscrito interesante:


2-3-920
Querida amiga:

¡Acabo de encontrarla en esta postal!
Y recordé aquel picnic que tantas veces comentó,
cuando alguien en el hotel narró la historia que a usted
tanto la conmoviera sobre la difunta sin nombre.
Regreso a mediados de mayo.

Le saluda desde estos bellos paisajes, Delfina.

Sra Margarita Alvear Ayacucho 1402 Capital

Martín Alarcón transfirió una copia del documento a su AVP (Ático Virtual Privado). La mención de “la difunta sin nombre” lo alentaba a continuar investigando aquel suceso extraviado en los espinales del tiempo.

UCRONÍA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 6/12/2019 12:00:00 a. m.

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1918

Se miró al espejo oval con cierta timidez, la estadía de tres meses en Córdoba había encendido sus mejillas con un tono saludable que los ociosos salones de La Recoleta, le habían arrebatado entre recepciones protocolares y té canastas. Se acomodó el sombrero para que las alas pendularan sobre sus hombros, destacando las camelias y ornamentos de gasa y pensó que aquel paseo final la llenaría de zozobra ante el regreso.

Su esposo la aguardaba en la terraza, junto a otros huéspedes que ya habían abordado los carruajes dispuestos para la travesía. Los cocheros anunciaron que tomarían el té al pie del cerro que había originado una leyenda:


La comitiva tomó rumbo oeste y cruzó el arroyo buscando el Primer Paredón. Al llegar al sitio, algunas mesas y sillas plegables los esperaban para compartir una merienda previa a la fotografía grupal. Las mujeres tomaron asiento mientras los mucamos del hotel servían infusiones y delicias hojaldradas, los hombres intercambiaban noticias sobre los últimos eventos sucedidos en la universidad mediterránea. Cierta incomodidad se escurría en los gestos ante ese inesperado brote de rebeldía juvenil que buscaba un compromiso institucional más científico y democrático con la sociedad.

El grupo se reunió nuevamente bajo la invitación de ascender al Peñón de la Despedida, ella volvió a acomodarse el sombrero y preguntó a una compañera de viaje si conocía el mito que hiciera famoso a ese lugar. La señora le respondió que una década atrás, una joven habría terminado con su vida sin dejar rastros sobre su origen y que desde entonces, el paraje había cambiado de nombre.

- Antes se llamaba “El Peñón de la Amistad”, pero los viajeros comenzaron a nombrarlo como lo conocemos ahora.

El fotógrafo dio las directivas para que los huéspedes del Sierras Hotel, posaran inmóviles antes de ser convertidos en una postal que atravesaría el tiempo con un nuevo enigma a resolver:



INCURIA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 11/09/2018 12:00:00 a. m.

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1958

Tras infiltrar la fotopostal del calicanto en la correspondencia de Ariadna, el otro altariano retorna al presente de su infancia, con la esperanza de interceptarse y convencerse de no asumir la soledad de los viajeros para iniciar una línea temporal diferente.

Lleva en su libreta de notas, una tarjeta en la que aparece el banco donde conoció a su mentor y piensa que sobre ese mismo asiento que está ocupando, se superponen simultáneamente sus versiones del pasado y del futuro como las capas de luz y fluidos químicos que imprimieron aquellos instantes en cada fotografía tomada desde la misma baldosa de la Plaza Solares:



La cuarta dimensión se rinde ante la altura y la longitud del claroscuro, multiplicando las ausencias en infinitas posibilidades. ¿Por qué debía ser un de-coleccionista si nunca se había interesado en recopilar nada? ¿Para qué asumió una responsabilidad tan ajena a su momento histórico?
Mientras se aguarda, juega negligentemente con los cristales de su cronoviatorem hasta que una mano en el hombro lo regresa a la conciencia de la mañana:

- No es conveniente manipular un dispositivo de traslación sin estar atento.

- ¿Qué dice?

- Tampoco es aconsejable auto interpelarse en el pasado.

- ¿Quién es usted? ¿De dónde viene?

- Los viajeros del tiempo carecemos de nombre, solo pertenecemos a cofradías diferentes. Soy un tagaciano.

- ¿Un qué?

- Posiblemente tu mentor nunca hablara de nosotros, pues para los altarianos, simplemente fuimos compiladores de sombras que nos perdimos en el pasado.

- Quisiera volver a mi presente y quedarme en él, quisiera desligarme de este aparato…

- Muchos envidiarían tu posición, eres el primer y único sucesor de un altariano que no proviene del futuro.

- No entiendo por qué me eligió.

- Porque nunca dejas de cuestionarte ¿Tienes idea de cómo llegó el cronoviatorem a tus manos?

- Me lo entregó el altariano antes de partir.

- Pero no es el suyo, porque sin un dispositivo de traslación no habría podido regresar al futuro.

- Lo sé, era el de su hija.

El tagaciano busca en su morral un par de fotografías de la joven evocada y se las pasa al otro altariano:


- Aquí la tienes en el doble portal temporal del Primer Paredón, poco tiempo antes de caer desde el peñón.

El otro altariano se queda contemplando las imágenes sin entender demasiado, el tagaciano sentencia.

- Casi pudo reunir los hemisferios separados de altarianos y tagacianos. Las dudas que hoy te acechan, continúan su propósito: encastrar la memoria idealizada con los hechos reales de una ciudad.

- Sacrifiqué mi presente por convivir con mi futuro.

- Entonces, busca a un discípulo, enséñale lo que aprendiste y funda un nuevo linaje que reconcilie la nostalgia.