Mostrando entradas con la etiqueta costa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta costa. Mostrar todas las entradas

TÁRTARO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 10/22/2019 12:00:00 a. m.

4

1988

Parecía que todos los esfuerzos del otro altariano por desterrar o enterrar su pasado cronoviajero resultaban inútiles. Tarde o temprano se cruzaba con vestigios de aquella misión inconclusa y lo interpretaba como un castigo por haber traicionado a su mentor, el padre de la tagaciana despeñada cerca del Primer Paredón cuando un preceptor del Superestado Global, estuvo a un paso de interceptarla.

En una carpeta con recortes de antiguos periódicos, una postal de la procesión de 1910 le recordó aquel salto temporal junto al altariano que lo estaba entrenando en el uso del dispositivo de traslación.


Ese 24 de septiembre le puso en evidencia el infierno social del pueblo serrano: carruajes tirados por percherones lustrosos para los dueños de Villa Carlos Pellegrini, burros y caballos huesudos para los habitantes del Bajo y los valles cercanos. Ayunos voluntarios y forzados, caridades y necesidades uncidas por el bacilo de Koch.


Mientras su olfato identificaba la bosta acumulada ante las escalinatas del atrio y bajo las pisadas de alpargatas y suelas Grimoldi. el altariano ingresaba a un trance sensorial que solo le hacía percibir el aroma del incienso y los matices vocales del coro parroquial. 

De su evocación regresó al otro lado de la tarjeta manuscrita en inglés, con el sello de "reenviada" y un nombre tachado que lo dejó estupefacto:


Alta Gracia
June 27

We are up in the hills of Cordoba
altho it is midwinter it is not very cold.
We leave for Buenos Aires hence up
the West Coast.

Sincerily JEB

(Estamos en las sierras de Córdoba
aunque es pleno invierno no hace mucho frío.
Partimos hacia Buenos Aires, desde ahí 
hasta la Costa Oeste.
Atentamente JEB).

Prof. G....

Entonces descubrió que no había regresado a su presente real, sino a otro alterno en cuyo pasado, el mismo que a él lo había transformado en otro tagaciano, el Profesor Goliardo recibía postales escritas en inglés.



JUICIOS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/14/2018 12:00:00 a. m.

0

UNO

Acordaron que nadie tenía el derecho de violentar con un monstruo de palabras su paraíso serrano y alentados por la reciente prédica del cura párroco, urdieron la trama del escarmiento. Desde las poltronas de las galerías del Sierras Hotel hasta los invernaderos de Villa Carlos Pellegrini, la media voz y las misivas breves fueron comunicando el lugar de encuentro para la reunión expiatoria en la que cada asistente se comprometía a llevar al menos, un ejemplar de la novela maldita.

En el descampado elegido, bajo un atardecer nublado, los libros se fueron amontonando de manera desordenada y casi lineal, obligando a los asistentes a trazar un perímetro oblongo similar al de un bacilo. Una mujer tosió y comenzó a desenhebrar avemarías desde un rosario de cristales azules, otras fruncieron el ceño pero le hicieron coro, la oración se fue extendiendo en el preciso instante en que un cochero acercaba la braza de su cigarro a las páginas impregnadas de querosén.

Delineado por el fuego, el nombre del autor maldito resplandeció en las cubiertas de color rojo, verde y amarillo de su obra. Un trueno quebró el silencio del valle donde nacen las tormentas y se desató la lluvia. Cesaron las plegarias, la confusión se apoderó de los feligreses que corriendo y empujándose buscaron la protección de árboles automóviles y carruajes. La luz de la hoguera declinó bajo el aguacero.

- ¡Marcelo! ¡Marcelo Peyret! Lo intentaron pero no pudieron con todos.

Mientras subía al tren que lo alejaría de aquel infierno serrano, el escritor buscó el rostro de quien lo había llamado. Desde el andén, el tagaciano lo despedía levantando por encima de todos los viajeros, un volumen de “Alta Gracia”.

- El futuro no perderá la posibilidad de leerte.


 DOS

Ariadna quitó el señalador de la página 65 y continuó con la lectura del libro que le había entregado aquel sujeto misterioso de la biblioteca:

“Las nuevas generaciones eran débiles, enclenques, niños escrofulosos, llevando en su sangre empobrecida el germen del terrible mal. Fue entonces cuando se fundó un dispensario, pero ya era tarde. La tuberculosis es una enfermedad para ricos, exige una vida ociosa, una alimentación especial, y los medicamentos de nada sirven, son impotentes por sí solos, no ya para curar, sino ni siquiera para impedir los progresos de la enfermedad…
El bacilo está en todas partes. Es señor, el rey, el soberano absoluto. De el viven los médicos, los curas, los hoteleros y comerciantes. De él habla y se preocupa todo el mundo, en el palacio suntuoso y en el tugurio miserable. Es el nuevo señor de la montaña, buitre voraz que necesita carne humana para alimentarse. Se extiende a las vacas, vive en la leche, en la carne, en el aire, se esconde en los rincones, en la ropa, en el polvo del camino, en el beso de la madre, en el aliento de la novia, y allí, artero, solapado, alevoso, acecha el momento propicio y da el golpe.
Tirano absoluto, odiado, y combatido por todos, parece que de todos se burla, e invencible, omnipotente, cada día afirma más su señorío en las sierras.

Néstor pudo apreciar esa mañana, todo el dolor de esa tragedia.
Contreras vino a buscarlo, al Hotel Colinas, donde se alojaba, y juntos se dirigieron a misa. Cuando llegaron, ésta ya había comenzado. La pequeña iglesia colonial se hallaba atestada de gente, que devotamente seguía la ceremonia oficiada en latín por el cura.

- Kyrie, eleison…- percibió Néstor, en el murmullo de voces. Esas palabras habían resonado en las viejas bóvedas desde hacía centenares de años. En tiempos pretéritos, todas las mañanas eran repetidas por los indios de la factoría, almas infieles, ganadas para el cristianismo por los padres jesuitas. En el viejo altar, en el vetusto coro, las repetía el eco, como si esos muros adquiriesen musicales sonoridades, a fuerza de vibrar sus moléculas con las mismas palabras.

Néstor cerrando los ojos, imaginó la solemnidad de esas pasadas ceremonias, donde salvajes y civilizados se unían en un mismo deseo, en una misma aspiración.

- Gloria in excelsis…

Veía la multitud de indios semidesnudos, postrarse ante los símbolos sagrados, poseídos por el temor de lo incomprendido, ofreciéndole su sumisión de niños grandes. Seres arrancados a la azarosa vida de una guerra continua, fieros cultores del valor, venían a deponer, ante el ser supremo de los hombres blancos, su espíritu de salvajes, en las frases sacramentales.

- Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

La nueva religión cambiaba su idiosincrasia, y los tornaba, de sanguinarios guerreros, en mansos corderos, en dóciles instrumentos de esos hombres de negra sotana, en cuyas manos, bajo cuya autoridad y para su provecho, arrancaban la riqueza de la tierra, levantaban poblaciones, y contribuían a fortalecer una autoridad, que los transformaba, de hombres libres, en pobres cosas despreciables, sin individualidad, sin atributo de la dignidad humana.”


Conmovida, Ariadna cerró el libro reafirmando todas sus sospechas sobre el pasado de la ciudad. Tantos años reclamando la reivindicación histórica de un turismo sanitario negado por décadas.

- Lo intentaron, pero sin dudas… no pudieron con todos.


VÍBORAS

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/29/2012 12:00:00 a. m.

8

Buscando una postal extraviada, del interior de “Le Petit Prince” se desliza el retrato de un anónimo altariano:
Me apuro a leer la página que este misterioso personaje del pasado se encargaba de señalar:


-¿Tienes buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho tiempo?
.
Me detuve con el corazón oprimido, pero seguía sin comprender.
.
-Ahora vete…- dijo- ¡Quiero volver a descender!
.
Entonces bajé yo mismo los ojos hacia el pie del muro y ¡di un brinco! Estaba allí, erguida hacia el principito, una de esas serpientes amarillas que pueden ejecutarte en treinta segundos. Comencé a correr, mientras buscaba el revólver en mi bolsillo, pero, al oír el ruido que hice, la serpiente se dejó deslizar suavemente por la arena, como un chorro de agua que muere, y, sin apresurarse demasiado, se escurrió entre las piedras con un sonido metálico.”
.
Me quedé pensando por qué habría dejado marcado ese párrafo con aquella fotografía y entonces vino a mi mente un recuerdo de la infancia, que me conmoviera tanto como este libro que me regalara una tía para un cumpleaños.
Bob Foss interpretando a la serpiente en aquella película de 1974 dirigida por Stanlely Donley:



Una serpiente en la hierba…
Y entonces la postal que buscaba se materializó en el álbum del que la creía ausente:


Alta Gracia – Villa Carlos Pellegrini, desde el golf.

Un árbol y la suave extensión del césped recortado, que habrá sido recorrida por la cinta ondulante de alguna de las mortíferas víboras serranas… en busca de un principito…

OPUESTA

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 5/16/2012 12:00:00 a. m.

8

16 de mayo de 2017

“A pesar de los años transcurridos, el paisaje captado desde la morada, no ha sido insultado por ninguna torre. El Sierras Hotel, por segunda vez en ruinas, pronto se reconciliará definitivamente con la ciudad, cuando reciclado se convierta en el nuevo centro cívico con un parque público que suturará las viejas heridas entre el Alto y el Bajo. Restaurado el esplendor acuático del Tajamar, también resta esperar la inauguración de la nueva ala técnica del Museo de la Estancia, donde funcionarán los depósitos, talleres, oficinas administrativas y el auditorio, en la parcela que ocupara la tradicional Vienesa. El proyecto ganador del concurso no podría ser mejor, pues aprovecha el salto topográfico para organizar estas nuevas funciones bajo una terraza verde al mismo nivel del patio de las dependencias. Sobre esa cubierta y en cercanías a la vieja herrería, emerge el único y austero volumen contemporáneo donde se instalarán la tienda y el resto-bar del museo que contará con la incomparable perspectiva del embalse jesuítico…” 

Crónicas de un altariano
(en un futuro alterno).

Alta Gracia
Villa Carlos Pellegrini y el tajamar, desde el Templo



Mayo 16/17
Sr Dn Ezequiel A. Pereyra
Y Señora
Calle Tucumán 784
Bs As.




Muy queridos Papá
y Mamá
He señalado
con tinta donde tenemos
nuestro departamento frente al arroyo y
a la Iglesia. Esta no se vé
porque esta fotografía
está tomada desde la Iglesia
Los besa y abraza
su hija que tanto los quiere

María Luisa



Cuando en cinco años, esta postal cumpla un siglo, debería reproducir la misma toma para intentar el juego de las diferencias. Presiento que la nueva fotografía se llenará de muchas cruces de tinta...

NACÁREO

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 9/01/2010 12:00:00 a. m.

2

.
En la escala de grises del pasado, los rostros se desangelan de la vida que los impulsara a celebrar la naturaleza de Altaria...

.Alta Gracia - Sierras de Córdoba
El Poético "Primer Paredón"

.
De la piel se ausenta el latido nacarado, de los labios huye el fulgor carmín, de los ojos emigra el brillo crepuscular de aquella tarde que les reservara el asombro.

¿Cómo habrán sido esas mujeres, bajo el vibrátil esplendor de la luz serrana?

AMISTAD

Posted by Walterio | Posted in , , , , | Posted on 7/17/2009 12:00:00 a. m.

10

.
¿Quiénes fueron todas estas personas?
.


¿Qué buscaban en las cornisas de piedra?
.


¿Quién habrá sido la “DIVA” que dejó su impronta
sobre la piel del peñasco?


.¿Qué ceremonia habrá renovado los lazos afectivos,
entre las rocas de un cerro?
.

.
Muchas felicidades y un abrazo,
Marzo 3 1911


Marianita querida:
Mucho la recuerdo hoy,
sintiendo no poder pasar este día con Ud.
Le deseo un millón de felicidades.
Esto es muy lindo pero estraño mucho.
Muchos recuerdos a todos y para ti un abrazo de…


A la vera del camino del Primer Paredón, el Peñón de la Amistad
hoy pasa desapercibido tras el follaje y la indiferencia de quienes solo ven sin mirar…